A las afueras del Hospital General Regional de León (HGRL) hay un pequeño parque que alberga la fe, el cansancio y la esperanza de decenas de personas que desafortunadamente tienen algún familiar en la clínica.
Sin embargo, dicho jardín también es lugar para que aproximadamente una decena de comercios se instalan ahí en distintas horas del día, de igual manera también funge como dormitorio para las personas que esperan noticias de su pacientes e incluso para indigentes que pepenan y que ahí mismo separan su basura.
Estar varios días afuera de la clínica esperando información, indicaciones y una mejora de los familiares, es la circunstancia que provoca sentimientos de tristeza, frustración, impotencia y resignación por parte de la mayoría que se encuentran todo el día ahí.
Tal es el caso de Rogelio Moreno Rocha, quien desde el martes de la semana pasada está ahí, ya que su esposa está internada debido a una supuesta fractura en la cadera.
Afortunadamente, apenas ayer le dieron una fecha para la operación que se le tiene que realizar: será el próximo jueves cuando sea intervenida.
Su esposa ya había tenido operaciones antes y le habían colocado una especie de placa metálica de 25 cm en la parte lateral de la cadera, pero al parecer dicha placa se quebró y la señora ya no podía caminar.
Rogelio es un caso de los cientos que alberga el Hospital y él, todos los días va para ver qué información le dan.
Desafortunadamente señaló que se han dado cuenta de muchas situaciones que diversas personas sufren: desde baleados, quemados, ‘picados’ y fallecidos.
En esta semana que está ahí, compartió que ya ha sabido de mínimo 8 casos de fallecimiento en el hospital, “una situación bien difícil” expresó.
ES UN DORMITORIO
Compartió también que en la noche, prácticamente todo el suelo del parque se llena de cartones o cobijas para que las personas se acuesten a dormir ahí.
“Hay mucha gente y todos queremos que nos atienda de volada, pero no se puede, hay que esperar que te toque tu turno porque si te pones al tú por tú con ellos (las diversas autoridades del hospital) te corren”, expresó.
Monserrat Rodríguez y parte de su familia, pasaron la noche de domingo a lunes en el parque, en donde una pequeña cobija de bebé fue su colchón.
Su papá está en el hospital desde el sábado por la mañana y el domingo no le quisieron dar informes porque “ya los habían dado”.
Ella compartió que es pesado estar todo el día sin saber nada y estar completamente atenta a los gritos del guardia de la puerta que anuncia el nombre de sus familiares.
Sin embargo, en algunas ocasiones que andan distraídos, expuso que tienen que ir a donde está ubicado el guardia a preguntarle nuevamente el nombre que ya voceó.
A pesar de todo, tanto Montserrat como Rogelio opinaron que dentro de lo que cabe la atención del hospital es buena y la solidaridad de las personas también se muestra.
COMERCIOS Y BASURA
Al mediodía aproximadamente, hay personas que de manera caritativa regalan comida en el parquecito; sin embargo, desde muy temprano ya hay instalados 6 comercios de distinto giro, pero principalmente, puestos de comida, pues hay puestos de tacos, tortas, tacos al vapor, jugos de naranja, churros, malteadas, quesadillas y gorditas de comal.
También están los que tienen una pequeña casetita que venden bebidas como aguas, refrescos, jugos al tiempo o fríos y también dulces.
Sin embargo no todos los puestos duran todo el día instalados, algunos como el de los jugos de naranja se quitan pasada la 1 aproximadamente, dependiendo de a qué hora terminen, y algunos otros como el de las frutas o guacamayas llegan a la misma hora a instalarse apenas.
En el parquecito también hay una pequeña habitación de aproximadamente 2 x2 metros que alberga una mini estación de Policía y unos baños públicos, mismos que son completamente gratuitos, aunque a veces hay fila para entrar.
Los puestos de comida se colocan alrededor de 4 mesitas con sus respectivas sillas metálicas clavadas al piso, que son aprovechadas por los clientes que muy comúnmente compran ahí.
La pequeña plaza tiene 7 árboles grandes, de los que 3 de ellos están en la parte frontal del hospital y son protegidos por una jardinera, que a su vez funciona de asiento para las personas que esperan a algún paciente en el hospital; hasta tiene divisiones metálicas que delimitan un asiento.
Un grupo de diferentes cactáceas y un árbol de tamaño mediano también tienen estas jardineras con los respectivos asientos, pero se ubican en la parte trasera de la plaza, es decir la que está más pegada al Malecón del Río.
La señora María, trabajadora del Aseo Público de León, es la que sufre esta abundancia de comida en la zona, pues señaló que diario llena su contenedor y barre distintas zonas, pero al paso de unos minutos la zona que acababa de limpiar ya se encuentra sucia nuevamente.
“Está pesado”, dijo, a pesar de que un día deje reluciente, al otro ya está peor, y eso debido también a las hojas de los árboles que se meten en las pequeñas grietas que tienen los adoquines del piso.
Vasos y platos de unicel es lo que más recoge, además de que también hay algunos indigentes que le provocan barrer más por la basura que tiran al andar pepenando.
MUDANZA COMPLICADA
Por otra parte, se había mencionado que el HGRL se mudaría a nuevas instalaciones ubicadas en San Carlos, una comunidad ubicada a las afueras de la ciudad rumbo a Silao, situación ante la cual los usuarios como Rogelio opinaron que será más complicado llegar al destino.
“Hasta para ir a sacar una cita será complicado, está muy retirado, un carro te va a cobrar 300 pesos y si hay camiones se van a aventar 2 horas en llegar” expresó.
Así pues señaló que al final todo mundo seguirá yendo, debido a que es un servicio muy necesario para la ciudadanía. “Va a costar trabajo imponerse uno, pero las personas tendrán que ir porque todos estamos jodidos y no podemos pagar un sanatorio” sentenció.
De igual manera, expresó que ojalá todavía este año siga en la 20 de Enero de la colonia Obregón, pues las personas que vienen de Manuel Doblado, San Francisco del Rincón, Dolores Hidalgo, Salamanca e Irapuato, ya tienen bien ubicada a la clínica.
