A ciento cinco años del natalicio del poeta Efraín Huerta, gobierno y pueblo de Silao lo recuerdan como uno de los hombres ilustres de esta ciudad, en donde nació el 18 de junio de 1914.
Paola María Trujillo Hernández, cronista de Silao, recordó que, considerado uno de los personajes más importantes del siglo XX en América Latina, Efrén Huerta Romo, mejor conocido como “El Cocodrilo”, fue extraordinario poeta, crítico de cine y periodista.
Nacido el 18 de junio de 1914 y muerto el 3 de febrero de 1982 en la Ciudad de México, Huerta fue un hombre fuertemente comprometido con su conciencia política, un apasionado del arte, de las mujeres, de la música, el cine, el teatro, pero sobre todo de la vida.
La cronista contó que el poeta fue parte de una generación nacida durante la etapa más violenta de la Revolución Mexicana, por lo que su conciencia se formó bajo el estruendo de los cañonazos y entre los cadáveres de los caudillos que a su paso iba dejando la lucha armada.
Estas imágenes, grabadas en la memoria del escritor, serían pieza clave de su pensamiento y sus letras, en tanto que de Silao heredó los relatos de sus hermanas mayores: inundación, soldados muertos, ejércitos revolucionarios y campos abundantes.
Paso por el León
Los padres Efraín se separaron cuando él era muy joven, por lo que se vio obligado a mudarse a León y posteriormente a Querétaro.
De fuerte afiliación a la izquierda, el joven creador se integró al Partido Comunista Mexicano.
Realizó su carrera en la capital de México, y se dedicó a escribir poesía desde joven.
Fue animador de los Cuadernos del Cocodrilo, de donde le viniera el sobrenombre que lo inmortalizó.
En 1932 publicó por primera vez una de sus obras, actividad que hizo de forma constante hasta su muerte.
En 1935, con la publicación de su libro Absoluto amor dejó la carrera de leyes para dedicarse completamente a la escritura.
Trujillo Hernández, precisó que en Efraín Huerta los espacios se plasman sin ningún tipo de matiz, retratando los perfiles de los marginales, de los abandonados, de aquellos que viven al filo del día y encuentran refugio en la oscuridad de la noche.
Los poemínimos
La cronista recalcó que su obra se encuentra fuertemente influenciada por su pensamiento político y el desarrollo del estilo poético denominado “Poemínimo” que se caracterizó por una composición sencilla, coloquial y a su vez creativa.
Finalmente, señaló que Efraín Huerta fue un amante incansable de su tierra y en especial del Bajío guanajuatense, defensor de las causas y de los movimientos sociales.
El silaoense ilustre fue ganador del Premio Nacional de Literatura Xavier Villaurrutia en 1975, del Premio Nacional de Artes en 1976 y el Premio Nacional de Periodismo en 1978.
Conocido por sus amigos como El Gran Cocodrilo fue reconocido por su voz potente, su fuerte espíritu y su crítica feroz, por ello es sin duda uno de los personajes ilustres de Silao.
