
Considerada como una de las principales vialidades de la capital del Estado, la calle subterránea Miguel Hidalgo enfrenta serios problemas de contaminación que la convierten en un riesgo para la población.
De acuerdo con un estudio del Departamento de Química de la Universidad de Guanajuato (UG) la vialidad con casi un kilómetro de extensión es afectada por agentes contaminantes que emanan de los miles de autos que circulan por ella para dirigirse a diversos destinos.
Jorge Cervantes Jáuregui, académico de la UG que encabezó el estudio, explicó que también se detectó la presencia de microbios y otros microorganismos que pueden afectar la salud de las personas, por sus altas concentraciones tanto en los muros como en los pisos y paredes.
Fue por ello que recomendó poner en marcha una serie de acciones preventivas tendientes a frenar la polución y proliferación de agentes contaminantes que pueden llegar a afectar la salud de la población.
“Las concentraciones de partículas son altas y en algunos escurrimientos que hay en la calle hay crecimientos microbianos importantes” dijo.
La calle subterránea Miguel Hidalgo es además el desagüe natural de la ciudad y desde 2010 fue declarada como una de las maravillas modernas construidas por la gente, aunque es también una de las vialidades más utilizadas por los habitantes de la ciudad.
Por su parte el director de Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial en la ciudad de Guanajuato, Juan Carlos Delgado, consideró que los niveles se encuentran dentro de los límites establecidos por las normas ecológicas y sanitarias.
“Si hay un grado de contaminación, la superficie expuesta de cantera ha tenido deterioros por contaminación, sin embargo se puede caminar, se puede transitar” afirmó.
Junto con la subterránea Miguel Hidalgo, en la ciudad existe una red de más de 20 túneles que sirven como vialidades a los habitantes de la ciudad y a la vez funcionan como desagües en diversas regiones, en época de lluvias.
Estos mismos espacios carecen de medidas para conocer el grado de contaminación que enfrentan y también son utilizados por gente de la ciudad para trasladarse caminando a sus lugares de destino.
Túneles como la Galereña, el Barretero, los Ángeles, Tiburcio Álvarez, San Clemente, Ponciano Aguilar, entre otros, también enfrentan los problemas de polución y humedad.
En todas estas vialidades hasta la fecha autoridades municipales no han ejecutado o presentado un plan de mantenimiento, o bien para detectar el grado de contaminación que existe en su interior, lo que está ocasionando un aumento de la degradación que enfrentan.