A solo 7 meses de que entre en vigor la Reforma Laboral, la Federación y los Estados no cuentan con los infraestructura ni el material humano para dar cumplimiento a la desaparición de las Juntas de Conciliación y Arbitraje, y dar paso a los Tribunales Laborales.
En el ámbito Federal y Estatal no se han observado los mecanismos para que las Juntas Laborales tengan su transición; tal es el caso en el Estado de Guanajuato que a la fecha sus municipios no cuentan con los edificios ni el personal que haga efectivo la anunciada transición al Poder Judicial de los Tribunales Laborales.
Si concediéramos el beneficio de la duda de que probablemente se esté trabajando sobre este particular, actualmente el Poder Judicial no ha informado ni hecho público en forma clara y específica la Sede donde deberán estar constituidos los tribunales laborales que funcionarán en el Estado de Guanajuato, tampoco ha informado los mecanismos que se implementan para la contratación del personal para su funcionamiento, lo que conlleva a una desinformación de los usuarios de las Juntas y por ende un desconcierto de dónde y cómo se llevarán a cabo los procesos laborales.
Es menester puntualizar, que también como consecuencia de lo antes señalado se ha observado que el actual gobierno saliente ha perdido interés en seguir dotando de personal y mobiliario los edificios en donde se encuentran ubicadas las todavía Juntas de Conciliación y Arbitraje, porque ante la inminente desaparición de las actuales Juntas, es notorio y público que se está demostrando un desinterés en la contratación de personal, por el tiempo que resta para su inhabilitación, y tal es el caso que en las multicitadas Juntas de Conciliación de la Ciudad de León, se puede observar la falta de personal en las mismas, citando como botón de muestra, la falta de secretarios auxiliares en las Juntas conocidas como Especiales, ya que de seis auxiliares la Junta lo ha ido reduciendo de 3 o hasta 2 secretarios auxiliares por Junta Especial. Como consecuencia de ello, es evidente el atraso en los acuerdos, en los servicios periciales y lo más grave en los laudos, que es lo que se equipara a un fallo o sentencia en un juicio laboral, en donde se encuentra un interés en conflicto entre un patrón y un trabajador.
Así las cosas, es muy probable que por falta de personal se haya hecho común lo lento y tardado de la Justicia Laboral, pero la Reforma Laboral no solo se ha acarreado estos problemas sino que también les ha afectado a los actuales funcionarios y personal que laboran y que integran las Juntas Laborales, porque en éstas se ha incrementado la deserción y la falta de seguridad laboral, la cual es una condición sine qua non para todos y cada uno de los empleados pues ha generado que estos emigren a otras dependencias en busca de empleos o han pasado a ser parte de los abogados litigantes en material laboral, pero lo cierto es que sí representa una contradicción que en el lugar donde se dirimen conflictos laborales entre patrón y trabajador, no pueda haber una certeza jurídica a quienes resuelven asuntos ajenos en representación de la Junta y que sus propios empleos se encuentren en duda y de esta manera se haya creado un ambiente pocas veces visto en las Juntas.
Por último, cabe mencionar que también se han creado situaciones inverosímiles en las Juntas, como lo es que al trabajador que solicita una simple copia, la autoridad Laboral le fije como condición, tramitar ante una plataforma de internet la copia, que tiene un costo de $1.00, obteniendo una ficha de pago oficial, y una vez que ha hecho este trámite además deberá de pagar en una tienda de conveniencia el pago de $8.00 como comisión para la obtención de dicha copia, siendo esto, desde mi humilde opinión bastante ofensivo y lesivo para la economía del trabajador, que por solicitar de su expediente una simple copia debe pagar en total $9.00. Por lo que no es lo más conveniente a estas alturas burocratizar la Justicia Laboral, sin embargo, conviene recordar que un trabajador a veces solo cuenta con el dinero del pasaje de camión de ida y vuelta para asistir a las audiencias o para sacar la copia de su expediente.
En este orden de ideas, urge que de forma inmediata el Gobierno del Estado, así como el Poder Judicial transparenten la transición y el funcionamiento de los juzgados laborales, así como terminar con las prácticas insensibles y ofensivas de tramitar una simple copia del expediente.
No deben realizar actitudes, que probablemente sean buenas pero que por la falta de divulgación parezcan malas por manejarse en la oscuridad y con poca transparencia, lo altamente recomendable desde mi punto de vista es involucrar a todos los operadores jurídicos que tengan que ver con la tan anhelada Justicia Laboral, es decir, me refiero a todos los que he mencionado y ahora incluyo, por supuesto, a los abogados expertos en materia laboral porque de sus aportaciones puede darse el éxito o superar fracasos probables de la nueva Reforma Laboral.
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