No sólo el bar MOLOKO, ha sido clausurado por la Dirección de Fiscalización y Control, otros dos negocios tuvieron la visita de inspectores por la falta de permisos para operar en lo que va del 2024.
Mario Maciel García, titular de fisca, precisó que en el caso de Moloko, se hizo una investigación durante seis meses para poder clausurar el local que operaba en la clandestinidad.
«En puerta, daban una clave para entrar, toda esa situación nosotros la tenemos que analizar para no entrar haciendo uso de fuerza innecesaria o moviendo otras dependencias cuando no tiene razón de ser, yo tengo facultades incluso para llegar con cerrajeros y abrir puertas, ¿ustedes creen que yo voy a hacer eso? , pues no, ¿para que vean que somos abusones?, no. Nosotros lo hacemos con inteligencia y análisis», explicó.
Las otras dos clausuras que mencionó el director fueron una, en un negocio de tatuajes ubicado sobre Juan Alonso de Torres, en donde, a partir de las 11 de la noche, todos los días operaba como bar.
Y uno más ubicado sobre el Corredor Turístico Madero, en donde identificaron en flagrancia a tres menores de edad consumiendo bebidas alcohólicas.
