Ya está la cortina de la presa de El Zapotillo.
Pero no se ve para cuándo llegue el agua.
Ha sido un dolor de cabeza para León el gestionar y conseguir los recursos para construir la presa de El Zapotillo, en Jalisco, y traer el agua a la ciudad de León.
Desde el 2005, comenzó el proyecto de El Zapotillo. El gobernador de Jalisco era Francisco Ramírez Acuña y el de Guanajuato, era Juan Carlos Romero Hicks. Aunque los primeros gobernadores que comenzaron a aterrizar el proyecto fueron Emilio González de Jalisco y Juan Manuel Oliva de Guanajuato en el 2007.
El proyecto de construir una cortina de 105 metros de altura, ha sido muy complicado. Primero fueron los pobladores de Temacapulín y Palmarejo, los que se opusieron a que sus pueblos fueran inundados por la presa. Ellos se ampararon y retrasaron las obras. Aún así la presa comenzó a construirse con recursos federales en el Río Verde, Jalisco.
Más tarde, un colectivo de abogados presentó varios recursos legales, tratando de frenar la obra. El 7 de agosto del 2013 la Suprema Corte de Justicia de la Nación emitió una resolución para anular el convenio que permitía la construcción de una presa de 105 metros.
Los gobernadores Aristóteles Sandoval de Jalisco y Miguel Márquez de Guanajuato, han tratado de agilizar los conflictos para concluir la obra, pero no han podido.
El tema se ha politizado. El gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval, ha declarado en varios momentos que el agua de Jalisco, debe quedarse en Jalisco.
A pesar de todo, la construcción ha seguido, pero después la complicación vino con la empresa que debía construir el acueducto para traer el agua a León. La empresa española, Abengoa, no cumplió con el contrato, debido a problemas financieros. Ahora el acueducto está parado porque Abengoa renunció al contrato, pero ha reclamado judicialmente una indemnización de 100 millones de euros a las autoridades mexicanas por las inversiones que se hicieron.
El acueducto está atorado.
Por lo mismo, el gobernador Miguel Márquez le pidió el lunes al presidente Enrique Peña Nieto que se cuelgue la medallita y resuelva el Zapotillo en los 5 meses de gobierno que le quedan. Ahí está la propuesta. Peña Nieto podría mover cielo, mar y tierra, para resolver el conflicto y financiar la construcción del acueducto.
Se trata de un tema de voluntad política.
Lo que sucede es que si ahorita no sale el Zapotillo, se podría complicar con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, que ni vela tiene en el entierro y que no es garantía que lo tome como una prioridad. Peña Nieto conoce el tema, entienda la importancia del proyecto. Así que él es la persona indicada para resolverlo en 5 meses. ¿Lo hará?



