No cabe duda que así como la fe mueve montañas, también logra mover multitudes de feligreses oriundos de San Francisco, Purísima del Rincón, Romita, León, Manuel Doblado y distantes comunidades de Guanajuato; que soportan el frío, tierra, piedras, espinas y toda clase de obstáculos.
Para la mayoría de fervientes católicos, este fin de semana su manda y fe por visitar la Virgen de San Juan de los Lagos o Cihualpilli, la cual es una pequeña imagen de la Virgen María en advocación de la inmaculada Concepción, comenzó desde la cama de un familiar enfermo, la puerta de su casa, trabajo o cerca de la zona conocida como las Charcas, misma que delimita a Guanajuato y Jalisco.
Para que el sol no hiciera mella en su estado físico, hubo quienes salieron el viernes desde las 6 de la mañana, pero una gran parte de las 200 mil personas partieron después de las 5 de la tarde.
LAS MESILLAS
Adentrándose al estado de Jalisco, los peregrinos guanajuatenses se encontraron con la zona conocida como las mesillas, lugar donde las mesetas de tierra evitan el paso del aire y por consiguiente el frío es menor.
Pero el camino lleno de piedras y espinas obliga a que muchos no lleguen hasta la catedral; una señora de 45 años originaria de Romita se clavó en el pie derecho una espina de nopal.
Preámbulo del dolor y sufrimiento de la fe cristiana que mostró Jesucristo en su paso por la tierra, algunos llevan colgados en sus pechos cristos metálicos o rosarios, otros se enfocan en mover los brazos para aminorar el peso en las plantas de los pies, lugar del cuerpo que recibe la mayoría del esfuerzo.
Dos mujeres de San Pancho con lágrimas en sus ojos tuvieron que regresarse por luxaciones en rodilla y tobillo respectivamente, mientras eso ocurría metros adelante en señal de respeto dos jóvenes ponían piedras debajo de una cruz alumbrada por la luz tenue de una veladora.
LA UNIÓN DE SAN ANTONIO
Llegar a la Unión de San Antonio, Jalisco es avanzar en promedio 4 o 5 horas dependiendo del paso que lleva cada persona, pero también significa la primera zona grande de comida, donde empresarios, empresas cooperativas de ahorro o gente de buen corazón dan agua, tortas, tacos, naranjas, te, café, pan y toda clase de comida.
Para Eduardo Zermeño y su familia rezar a los pies de la Virgen es igual de importante que ayudar a un peregrino, por ese motivo desde hace 7 años ayudan alimentando a cientos de personas que pasan por esta zona.
“Yo venía cada año pero después ya no pude, pero empecé trayendo café, luego les dije a mis hermanos y trajimos tortas, la mayor satisfacción para mi es ayudar a la gente, porque creo que dar un taco es igual que visitar la Virgen” dijo el francorrinconense.
Por otro lado en esta misma zona, algunos empresarios como Carlos Hugo Sánchez Núñez, dueño de suelas Génesis desde hace 12 años da de comer a los peregrinos tacos y tortas de carnitas y lechón.
“Mande matar 5 puercos para dar de comer a los peregrinos, me nace porque yo también anduve caminando como ellos y lo haré hasta que me muera y mis hijos deben seguir haciéndolo”, expresó el empresario.
EL OCOTE
En la zona conocida como el Ocote, Jalisco es un lugar donde algunos jaliscienses ofrecen canela caliente, naranjas partidas por mitad y es aprovechada por algunas personas que suelen llevar su casa de campaña y deciden dormir ahí.
Claro alrededor de fogatas y debajo de árboles para mitigar los 5 grados centígrados que se sintieron pasando la una de la mañana.
TLACOITAPA
El municipio de Tlacoitapa, Jalisco es para la mayoría de peregrinos la zona donde deciden terminar su trayecto o seguir adelante, y es que aquí además de existir el segundo campamento de Protección Civil de San Francisco, hay decenas de camiones que llevan a la catedral de San Juan de los Lagos y otros destinos.
De acuerdo a estimaciones de Cruz Roja, Protección Civil de San Francisco y Purísima en promedio salieron de distintos puntos más de 200 mil personas, y no concluyen su trayecto poco más del 70 por ciento, los cuales por cansancio deben llegar a su destino en autobuses.
EL ESPINAZO DEL DIABLO
“El espinazo del diablo”, una zona serrana localizada a 18 kilómetros de la catedral de San Juan de los Lagos, es el máximo reto para los feligreses y no es para menos, ya que hay es una pendiente de 9 kilómetros de largo, que mide en algunos tramos 1 metro y medio, la cual está llena de piedras donde solamente se puede subir caminando.
En ese sinuoso camino oscuro, el aire pega en la piel al grado de enrojecerla como un sol radiante de medio día, las piernas tiemblan y para muchos es preferible dormir o descansar al lado del camino, donde el aullido de los coyotes es su único acompañante.
Dos cruces demuestran lo peligroso que puede ser este trayecto, pero a la vez sirve de motivación para no desfallecer y seguir adelante en memoria de los caídos, el camino debe seguir y las lámparas encendidas muestran a quien se debe seguir en una noche iluminada por las estrellas.
PASO ONDO
Como en todas las historias hay quien resalta más por su valor y gallardía, en esta ocasión Rene Chávez de 18 años quien vive en la Colonia Buenavista perteneciente a Purísima, caminó descalzo desde la puerta de su casa hasta ver la virgencita.
La manda del joven purisimense era a favor de su ex novia, la cual después de un año enfermo de anemia.
“Vengo a pedir por ella aún no lo sabe, pero a pesar que se encuentre con alguien más le deseo lo mejor, por eso pediré por ella”, dijo Rene
Estas acciones de cariño y amor se ven en la zona de Paso Ondo, lugar donde solamente llegan gente con voluntad y esfuerzo físico.
AYUDA PROTECCIÓN CIVIL
Alan Reyes Andrade, Director de Protección Civil de San Francisco del Rincón dio a conocer que se instalaron tres campamentos, el primero en la presa de Alcalá, el segundo en Tlacoitrapa y el último en la zona conocida como el Espinazo del diablo.
A su vez comentó que se brindaron el año pasado 2 mil 708 atenciones médicas, para este 2017 se alcanzó también esa cifra, ya que a las 4 de la mañana del sábado iban mil 200 personas.
También se contó con la ayuda de tres médicos del CAISES, enfermeras, un médico contratado por el municipio, 2 motocicletas de Protección Civil, una de Seguridad Pública y seis unidades utilitarias.
Por otro lado a las afueras de Purísima del Rincón, protección civil de ese municipio también fungió como zona de abastecimiento, dando agua, cubre bocas y otros víveres.
A LOS PIES DE LA VIRGENCITA
Luego de 12, 14, 18 y hasta 24 horas, miles de devotos llegaron hasta los pies de la virgencita y realizaron todo tipo de plegarias, la más usual salud y trabajo, pero también hubo quienes pidieron por tener paz y seguridad en las calles.
Al levantar imágenes, prendas, rosarios, cristos y toda clase de articulo religioso, para que el presbítero lo bendijera, represento la última parada de esta travesía, donde las caídas y ampollas, quedaron a un lado al momento de estar a los pies de la Virgencita.
