Rafael Perrín, director de la obra, y Ernesto D’Alessio, fueron los encargados de transportar al público a una misteriosa y terrorífica comunidad londinense donde ocurren fenómenos paranormales.
Cada año, esta producción teatral visita León, y su éxito se sigue manteniendo pues entre el público había gente que dos o tres veces la había visto con diferente elenco, y también hubo quienes disfrutaron la obra por primera vez, y la experiencia es la misma, crea una atmosfera especial que genera miedo, pero a la vez, expectante entre el público, que no se despegó de sus butacas, disfrutando de principio a fin, esta puesta en escena.
Sin duda, alguna la experiencia que se viven quienes van a ver la obra, coinciden que, no solo es disfrutar de las actuaciones de los actores en escena, sino que la historia misma, va más allá de una ficción teatral.
