
Desde el año pasado, tras saberse que la posibilidad del Zapotillo se había caído, se vino hablando de una salida viable al problema del abasto de agua en León, por lo que se considera que la solución estará en traer agua desde la presa de Solís.
En su intervención en este panel, Morfín Villalpando señaló que este proyecto implica una inversión de más de 13 o 14 mil millones de pesos.
“Hay que hacer un acueducto desde la presa (que se ubica en los límites de Guanajuato y Michoacán); hasta las entradas de Celaya, de Irapuato y de León; hay que tecnificar el campo, porque el problema del agua en el campo es grave porque de cada litro que va al campo, se aprovecha solo el 35 o el 40%, lo demás se desperdicia en fugas que es agua que se evapora, se pierde”, explicó.
Añadió que parte del acuerdo con los campesinos del sur de Guanajuato que están dando sus aguas para este proyecto, es que el gobierno ayude con la tecnificación de sus procesos:
“Tecnificar a 24 mil agricultores debe tener un costo de entre los 5 y 6 mil millones de pesos. Además, hay que hacer un tanque de almacenamiento a la entrada de León y una potabilizadora por lo que, al ser un proyecto multimillonario, no está en el estado, ni en el municipio ni en el Sistema de Agua que se haga pronto.
Señaló además que, aunque originalmente la Federación se había comprometido a ‘entrarle’ con 6 o 7 mil millones de pesos, posteriormente se echaron para atrás; le dijeron al Gobernador, Diego Sinhue, que el gobierno federal no pondría nada.