
El cacao ha tenido una importancia crucial a lo largo de la historia de México, sobre todo en tiempos prehispánicos. De esto está muy consciente la familia Tamayo.
Es un hecho que entre los diferentes emprendedores de la Feria, hay varios que se dedican a la creación y venta de chocolate artesanal, sin embargo, ellos vienen de Comalcalco, una de las ‘meras matas’ del cacao en Tabasco. Sus sabores son de lo más variopintos, como café, cardamomo o chapulines.
Este chocolate, que hasta el momento es único en la feria de León, nace como una empresa familiar de apellido Tamayo. Poco a poco fue creciendo hasta conseguir las tierras, las máquinas y hasta lo que es hoy en día. Así, ofrecen un chocolate inusual para la feria.
Luis Fernando Figueroa, quien trabaja en el stand de ‘Quinto Molinito’, explica: “nosotros nos encargamos de todo, desde la siembra hasta la venta, y nos encargamos de que el producto sea auténtico: el café, los chapulines, etcétera. Nosotros no usamos endulzantes artificiales, queremos darle un sabor original a los clientes para que nos sigan conociendo”.
Figueroa señaló que es la primera vez que visitan la Capital del Calzado, y les ha parecido un lugar repleto de gente muy amable. Desgraciadamente, en la sección B-2 de la feria la clientela no abunda, porque muchas personas no están al tanto de la existencia del pabellón de artesanos y emprendedores de diferentes puntos de la república.