
La riqueza culinaria de México es innegable, y en estas fiestas patrias los platillos más solicitados son el pozole de todos colores y sabores, el cual está hecho a base de maíz, el alimento por excelencia de la comida mexicana.
El rojo con carne de cerdo, es uno de los más laboriosos, pero también el que más se disfruta, sin embargo dependerá del gusto de cada persona y del soporte de su estómago.
Las familias mexicanas suelen reunirse para dar el grito, y saborear todos los antojitos mexicanos que nos fueron heredados por las cocinas indígena y colonial.
Otras prefieren el elegir la dinámica de “el traje”, para aligerar la carga a una sola familia, es decir; esto traje, y también ayuda a la economía de las personas, que se limitan a llevar lo que tienen en casa.
No cabe duda que el maíz en sus diversas variedades es el alimento de muchas generaciones de mexicanos. De él se derivan millones de platillos e incontables antojitos cuya fama ya hace muchos años rebasó las fronteras nacionales.
NUESTROS ANCESTROS LO COMÍAN CON CARNE HUMANA
La receta del pozole proviene de épocas prehispánicas por lo que su receta actual es una mezcla de ingredientes americanos, europeos y asiáticos. En épocas precolombinas se realizaba a base de la carne de un animal que los aborígenes criaban como fuente cárnica.
Algunos antropólogos señalan que en el México prehispánico, tras los sacrificios rituales en los que se ofrecían los corazones de la víctima a las deidades, el resto del cuerpo se cocía con maíz y era repartido entre todos los participantes en una especie de acto de comunión o sólo entre determinados sacerdotes.
En la investigación se han recabado recetas de cocina de carne humana que recogieron los frailes españoles durante su labor evangelizadora tras la conquista, que señalan que nunca se tomaba asada y que era habitual añadirla al pozole. Según el testimonio de uno de estos frailes, la carne humana sabía como la del cerdo, de ahí que, tras ser prohibido su consumo durante la cristianización de los indígenas, fuera sustituida por el puerco.
La comida mexicana tiene tal variedad por región, incluso en la elaboración e ingredientes. Así que hablar de pozole y de cómo se elabora, depende de Estado, sin embargo todos son riquísimos, y eso no solo los mexicanos lo decimos, sino los extranjeros que visitan y se atreven a probar el pozole.
Para las personas que llegan del extranjero siempre es un reto comerla, esto porque prácticamente en todos los platillos la base principal es el picante, así como la grasa, lo que resulta una bomba para el estomago.
Así que dependiendo de su gusto, y de su condición de estomago, erigirá el que más le acomode.
POZOLE POR REGIÓN
Ahora, más comúnmente se prepara con carne de cerdo, porciones generosas de maíz – cacahuazintle- cocido y reventado; para después, en el plato pozolero -plato hondo-, se condimente con jugo de limón, sal, salsa picante o chile piquín molido, lechuga, rábanos rebanados, cebolla picada y orégano molido. Y en algunos casos como en el pozole verde, se agrega chicharrón de puerco y aguacate para acompañar.
El pozole blanco es el más conocido, pero existen pozoles típicos de algún estado o región, los más conocidos son el pozole verde – preparado con pepita de calabaza- del estado de Guerrero; el pozole rojo – con chile ancho- del estado de Jalisco, pero también hecho y consumido en otros estados, el pozole de camarón -hecho con camarones secos- se prepara en las costas de Colima, Jalisco y Nayarit.
Asimismo, existen otras preparaciones menos comunes como: el pozole batido – elaborado, después de cocer los granos de maíz hasta desintegrarse-; el pozole de elote – con granos de elote cocidos en caldo-, con variantes en Michoacán y Jalisco; el pozole de frijol -con granos de elote fresco y frijoles cocidos- tradicional de Guerrero y Sonora; el pozole de trigo – al que se le agrega trigo en vez de maíz- que se prepara en Michoacán, Estado de México y Sonora; o el pozole de Todos los Santos -con mole y maíz- tradicional de la mixteca poblana.
Pero ¿usted qué hace para sentirse mexicano, estas fiestas patrias?
El mexicano hace fiesta de todo, lo lleva en la sangre y por ello los estudios indican que son los más felices en el mundo.
Esta noche mexicana quizá se vestirá con algún atuendo mexicano, se ponga un sombrero, unas botas, o simplemente un moño, una banderita a su vehículo, a su casa, o en su escritorio.
Otros preferirán quedarse en casa y ver por televisión el grito de Independencia por el presidente de México, así como los diferentes espectáculos musicales.
Pero lo realmente importante es el compromiso que adquirimos cada uno por esta vendida tierra, ¡porque como México no hay dos!!!.
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