
En una ocasión, el filósofo alemán Friedrich Nietzsche escribió que “Sin música, la vida sería un error”. Esa es una frase que asimilan todos aquellos que han tenido la oportunidad de asistir a un concierto. Quien conoce a fondo este mundo, es Adalberto Tovar, quien dirige la Banda de Música del Estado de Guanajuato.
Tovar es un destacado músico, compositor, arreglista y director, quien dirige la Banda de Música del Estado de Guanajuato. En entrevista para este medio, habla a profundidad sobre el impacto de la música en la sociedad, su labor, y el futuro de esta arte en el mundo de las redes sociales.
Tovar empezó a tocar el piano desde los cinco años. Luego, empezó a tocar en un grupo versátil en fiestas, a la par que seguía con sus estudios. Con el paso de los años se adentraría en el mundo de la música, y se siguió preparando, estudiando la licenciatura en composición de la Universidad de Guanajuato. Fundó un grupo de Jazz que se llama Cuarteto Solar, y se hizo merecedor en dos ocasiones de la Beca Jóvenes Creadores. Eventualmente, trabajaría en la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato. Posteriormente, Adriana Camarena lo invitó a dirigir la Banda de Música del Estado, que es el puesto que actualmente ocupa.
Entre las obras que marcaron al director, destacan ‘La consagración de la primavera’ de Stravinski, y ‘A love supreme’ de John Coltrane.
Lo cierto es que la logística de una orquesta o una banda sinfónica, es una labor titánica. Tovar explica que lo primero es ensayar, que deben ser varios y muy rigurosos. Se detalla y se hace todo un proceso, pero luego sigue la gestión: los instrumentos adecuados, los traslados e incluso, una vestimenta homogénea.
“Siempre es complicada, pero necesaria, pues todas las personas en el escenario están enfocados en un mismo objetivo y conectan con el público”, explica.
LA MÚSICA, HOY
Con respecto al panorama de la música actual, donde predominan los corridos tumbados, los corridos bélicos o el reggaeton, Tovar es claro al señalar: “yo no creo que haya música mala, sino que hay música bien hecha o mal hecha. Uno puede ir a un concierto de Mozart mal tocado, y puedo ir a un concierto de son cubano o de cumbia que conecta muy bien con la población. Cuando está bien ejecutada, va a conectar sí o sí”.
El director es claro, afirmando: “cada género musical responde a una serie de necesidades sociales y estéticas de un grupo determinado, y forman parte de las tradiciones de un grupo social. Por poner un ejemplo, las cumbias rebajadas son muy exitosas en un cierto grupo social, pues eran ritmos que se usaban de grupos sociales que trabajaban en condiciones de esclavitud. En ese sentido, como fenómeno social es muy valioso, y tiene su sentido estético”.
Por otro lado, se puede conectar con Mozart o Beethoven. Por eso, gente de 40 años o más puede que los géneros actuales no les digan nada por lo que les parece un fenómeno ajeno, y por tanto, les causa rechazo. Incluso, basta recordar que cuando la gente de esa edad tenía 20, sus padres percibían su música de la misma forma.
Lo cierto es que hoy en día, gracias a plataformas como Spotify o Youtube, se tiene acceso a gran parte de la música clásica de la historia. Sin embargo, estamos sobresaturados de información, pero esto ocurre actualmente en todas las áreas del conocimiento humano. Para el director, tener un acceso tan inmenso permite (si se sabe manejar) conectarse con escenas musicales, estilos, formas. “Como individuos tenemos que aprender a educarnos, para no ser víctimas de la inmediatez”.
MÚSICA CLÁSICA Y CULTURA POP
Lo cierto es que, aunque quizá muchas personas no san ‘fans’ de la música clásica, en la cultura popular hay infinidad de ejemplos prácticos. Uno de los más famosos es en la película ‘2001 odisea del espacio’, donde la obra de Strauss es esencial.
‘La cabalgata de las valquirias’ de Wagner, se escucha en la película ‘Apocalypse now’, y se ha convertido en la música por excelencia de batallas.
‘La obertura de Guillermo Tell’ de Rossini, es el tema de El Llanero Solitario, al grado que muchas personas la ubican así.
«En la película V de venganza» la música que suena cuando el protagonista destruye el Parlamento, es el movimiento final de la Obertura de 1812 de Tchaikovsky.
La aterradora melodía principal de la película ‘El Resplandor’ (1980) de Stanley Kubrick, basada en la novela homónima de Stephen King, está inspirada en el ‘Dies Irae’. Asimismo, Tocata y Fuga en D menor se ha vuelto la melodía por excelencia de películas de terror.
«En la película V de venganza» la música que suena cuando el protagonista destruye el Parlamento, es el movimiento final de la Obertura de 1812 de Tchaikovsky.