Este 2021 se cumplirán dos décadas del fallecimiento de Tomás Chávez Morado, uno de los artistas emblemáticos en las últimas etapas del nacionalismo y autor de obras perdurables, como las cabezas de águila que marcan la Ruta de la Independencia o el relieve “Imagen de México”, que cubre la famosa fuente invertida del Museo Nacional de Antropología e Historia y que creó en colaboración con su hermano José Chávez Morado.
En homenaje a este apreciado escultor y maestro, el Museo José y Tomás Chávez Morado, antigua casa natal de los artistas en Silao, presenta la exposición “Entre la pasión y la vocación: Tomás Chávez Morado”, que ofrece un bosquejo rápido su trayectoria vital y una retrospectiva de su obra escultórica en mediano y pequeño formato.
La exhibición, con la curaduría de Ma. de Jesús Vázquez Figueroa comprende casi una veintena de piezas escultóricas, relieves y bocetos, además de fotografías, reproducciones y documentos, que delinean el sendero de su carrera como maestro de educación básica y como artista.
La docencia y la escultura fueron las directrices en la vida del maestro Tomás Chávez Morado (Silao, 1914-Guanajuato, 2001), motivos que se funden entre sí, que se confunden y entrelazan para formar una unidad: el maestro-escultor ejerció la enseñanza durante 63 años y desde temprana edad mostró sus dotes artísticos, maravillándose al contemplar el trabajo de los artesanos, manipulando el material y las herramientas que su padre le proveía, hasta hacer de la escultura su forma de expresión.
Algunos acontecimientos dejaron una honda huella en su vida, como la muerte de su madre cuando él tenía cuatro años, hecho que le dará una veta inagotable de inspiración: la mujer como protagonista de la vida cotidiana. Su estancia en la sierra Tarahumara forjó su carácter: un maestro comprometido con su realidad; los contrastes entre la belleza del lugar y la miseria de los indígenas pervivieron en su memoria y posteriormente representó dichas imágenes en su obra.
En la escultura, su universo plástico está repleto de las influencias mesoamericanas, de los personajes de la historia nacional, pero sobre todo está poblado por los rostros de las mujeres que observó en su periplo por nuestro país y por los seres más sencillos de su realidad inmediata, como los animales domésticos.
Tomás Chávez Morado fue un artista de grandes y arriesgadas soluciones plásticas. Volcó en la escultura monumental el bagaje del oficio, brindando obras admirables. Como maestro, formó generaciones de escultores en la Escuela de Diseño y Artesanías y en la Universidad de Guanajuato, mostrándose siempre generoso y atento a las inquietudes de los alumnos.
Para Tomás Chávez Morado, las dos sendas: la docencia y la escultura –presentes siempre en su itinerario plástico– no competían entre ellas, se complementaban; fueron el eje rector de su existencia.
La exposición se divide en cinco secciones temáticas. La primera de ellas se refiere al arte prehispánico como su única influencia. Chávez Morado fue un escultor profundamente nacionalista, que tanto en los aspectos formales como en los técnicos estuvo imbuido en la iconografía y la cosmogonía mesoamericanas que tanto le impresionaron cuando, de joven, la descubrió en el Museo Nacional de Antropología.
Mujeres, héroes, hombres del pueblo y felinos es la sección más extensa de la exhibición, en donde se repasan las distintas temáticas abordadas por el artista: desde los personajes históricos hasta escenas cotidianas, en las que abundan representaciones de la madre y los gatos.
La tercera y cuarta sección están dedicadas, respectivamente, a los proyectos del Taller de Escultura de la Universidad de Guanajuato, que fue su última asignación profesional; y a su proyecto más emblemático: las 260 cabezas de águila que marcaron la ruta de las tropas de Miguel Hidalgo en 1960, al conmemorarse los 150 años del inicio de la gesta insurgente.
“Entre la pasión y la vocación: Tomás Chávez Morado” estará abierta al público en el Museo José y Tomás Chávez Morado (Vicente Guerrero y Dr. Domenzain, Centro. Silao, Gto.) hasta mayo de 2022. Su horario de visita es de martes a sábado, de 10:00 a 19:00 horas y domingos, de 10:00 a 14:30 horas.



