La preparatoria militarizada ubicada en la colonia Diez de Mayo se ha convertido, para algunos de los habitantes de la zona, en una posibilidad para que mejore la seguridad en la zona, así como el tejido social.
Desde hace años, la colonia Diez de Mayo se ha caracterizado por ser escenario de constantes robos y asaltos, no sólo allí sino en otras colonias cercanas al polígono, como lo es San Juan de Abajo y Parques La Noria. La inseguridad y la falta de vigilancia son habituales, ese fue uno de los muchos motivos por los que las autoridades estatales optaron por construir el bachillerato en la colonia Diez de Mayo.
Es importante señalar que el concepto de “tejido social” se refiere a los diferentes individuos en una sociedad, y cómo interactúan entre ellos, así como la creación de vínculos y las diferentes instituciones. El tejido social puede darse entre personas, familiares, instituciones y otros diferentes grupos. Son pues, un conjunto de redes que permiten que los individuos mejoren su calidad de vida.
Para Salvador Ontiveros, la preparatoria militarizada es, en sus propias palabras, “una de las pocas esperanzas de la colonia”. Lo expresa a mayor profundidad: “Sinceramente, nos tienen muy olvidados en la Diez de Mayo. Qué bueno que la construyeron. Yo no estoy de acuerdo en todo lo que hace el Ejército, pero sí creo que muchos muchachos que salen de secundaria necesitan de la disciplina”.
Olga Herrera es una de las muchas habitantes de la Diez de Mayo. Se gana la vida como ama de casa, y explica que es muy común que los jóvenes de su colonia se integren a pandillas. Por eso, tiene fe en la preparatoria militarizada. “Hasta el momento, deseo que sirva para mejorar la situación de la colonia. Proliferan las pandillas en toda la colonia, y ver jóvenes en ellas es muy triste. Ojalá al quererse integrar a la prepa tengan otra visión de la vida”.
