Bernardo Monroy
Los robos y asaltos en las orugas se están convirtiendo en una constante, y en una situación habitual. Apenas el domingo ocho hombres asaltaron en la terminal Timoteo Lozano. La zona, así como muchas partes de la ciudad donde se encuentran paraderos, son propicias para el crimen.
Actualmente, las quejas y denuncias de asaltos en el SIT son comunes. Daniel Villaseñor, presidente de Transportistas coordinados, ha expresado su preocupación, mientras que la Dirección de Movilidad ha prometido mejorar la seguridad en el lugar. Lo cierto es que, entre “si son peras o son manzanas”, la ciudadanía y los usuarios exigen vigilancia.
La terminal Timoteo Lozano, donde se llevó a cabo el último asalto, está rodeada de colonias donde la inseguridad y la poca vigilancia es una constante: la Lourdes, la Escondida, Buenos Aires, entre otras. Las calles cuentan con privadas y condominios, y de acuerdo con vecinos como Alberto Gomar y su esposa Claudia de Gomar, los problemas suelen ser la cantidad de lotes baldíos, la poca vigilancia y la zona en general.
La gente es asaltada constantemente y el problema es el mismo en todo León: las autoridades no están presentes. Cabe señalar que a unas cuantas calles está el Parque Hidalgo, donde se encontraba la terminal de la oruga, actualmente abandonada e inutilizada.



