
Solo estudió la primaria, pues debido a los problemas económicos en su familia tuvo que abandonar la escuela y encontrar un trabajo para apoyar a sus padres. Nunca abandonó el deseo de continuar con su formación académica y así aspirar a un empleo mejor, pues en todas las empresas le solicitaban como requisito mínimo el certificado de secundaria.
“Me enteré que podía retomar mis estudios con INAEBA por el departamento de recursos humanos en la empresa para la que trabajo, ellos nos dieron aviso de que nos iban a dar la oportunidad a quienes estuviéramos interesados y así fue”.
Recientemente la empresa donde Martha trabaja firmó un convenio de colaboración con el INAEBA, con el objetivo de acercar los servicios educativos a las y los trabajadores.
“Me motivó mucho saber que podría terminar de estudiar la secundaria, era algo que yo quería desde hace mucho tiempo; en un empleo, anteriormente no me aceptaron por no contar con el certificado y ahora que lo tengo sentí bonito, otro logro más y los que me faltan por alcanzar”.
Hoy, ella logró acreditar su secundaria y su meta es continuar con la preparatoria para poder crecer en la empresa y servir de ejemplo para sus tres hijos.
“Siempre les he dicho a mis hijos que tienen que estudiar, que hace mucha falta; me gusta seguir estudiando para motivarlos; si uno puede, ellos también y deben seguir hasta donde se pueda, ese es el mensaje que a diario les doy. Yo los invito a que no dejen sus estudios, no es que no se pueda, sino que uno no quiere, porque querer es poder; muchas veces decimos que no hay tiempo, pero sí lo tenemos para otras cosas; entonces más que poder, es querer hacerlo, todos tenemos la capacidad de lograrlo”.
El INAEBA tiene convenios con empresas instaladas en el estado de Guanajuato, convirtiéndolas en aliadas en la implementación de estrategias y programas que ayudan al desarrollo de las y los trabajadores, así como reducir los índices de rezago educativo y analfabetismo en la entidad.