
Habitantes de poblaciones como Santa Rosa, el Puerto de Santa Rosa, Mexicanos, Llanos de la Fragua, Picones, la Concepción, Ojo de Agua de Medina, entre otros, señalaron que la falta de labores de vigilancia en la zona ha ocasionado que lleguen personas de otros estados a causar daños.
“La sierra es muy grande y hay zonas que están muy descuidadas y de no ser por la misma gente ahorita estaría todo bien dañado”, dijo Florencio, habitante del Puerto de Santa Rosa.
Quienes habitan en estos lugares señalaron que hace falta vigilancia permanente, porque las personas que vienen de otros lados y causan daños, lo hacen porque saben que no hay vigilancia.
El pasado martes, Miguel Ángel de 25 años de edad y originario del Estado de Michoacán fue detenido por la policía ambiental, luego de talar 40 árboles de encino, sin autorización alguna.
La situación tiene preocupados a los habitantes de las comunidades rurales de la zona, debido a que temen que los daños sigan y los pongan a ellos en riesgo.
“Esas gentes que vienen de otros lados sólo vienen a perjudicar y nosotros no podemos hacer mucho porque es gente que anda armada y les vale”, afirmó Camilo, quien hace más de tres años dirigió las labores de reforestación en la zona de la Concepción.
Explicó que, en la zona, pese a que hay áreas protegidas como “la Cuenca la Esperanza” y “las Palomas”, persisten labores de extracción de leña lo mismo para vender que para hacer carbón y de la cubierta que se conoce como tierra para macetas.
En otras zonas como Ojo de Agua de Medina y Picones también han sido grupos de personas que van de cacería, especialmente los fines de semana y que están acabando con la fauna nativa del lugar.
“Luego los fines de semana hay gente que dice que viene a acampar, pero traen armas y se oyen los balazos y matan animales, pero en estos lugares está prohibido tirar”, aseguró Raúl, otro de los pobladores.