
La decisión de autoridades universitarias de llevar a cabo el ciclo escolar junio-diciembre 2020 de manera virtual, causará afectaciones a diversos rubros productivos de la ciudad que tienen en los estudiantes a sus principales consumidores de productos, bienes y servicios.
Giros como el comercio, la venta de alimentos y bebidas, papelerías, cibercafés, arrendamientos de casas, y departamentos entre otros son los que generan el dinamismo que permite sostener a estos negocios y establecimientos, que dependen directamente de lo que generan los estudiantes.
Con una población estimada en unos 8 mil estudiantes, la mayor parte de ellos originarios de otros municipios y Estado del país, la ciudad de Guanajuato también fortalece su economía, con la presencia y consumo de todos ellos.
De acuerdo con la Universidad de Guanajuato (UG), sólo en la División de Ciencias Económicas y Administrativas (DCEA) se tiene una matrícula cercana a los 5 mil alumnos.
Entre el comercio que ha resultado más afectado por la falta de estudiantes, que en este 2020 se prolongará desde el mes de marzo, hasta diciembre se encuentra el de los alimentos.
En la ciudad, especialmente en la zona centro existen al menos medio centenar de negocios y establecimientos que ofrecen alimentos y bebidas preparadas a los estudiantes, los cuales ante la ausencia de todos ellos, han visto seriamente reducida su labor y sus ganancias.
A sus propietarios los tiene preocupados que las autoridades universitarias hicieran oficial la vuelta a clases de manera virtual, con lo que no habrá actividades presenciales y por lo mismo bajará su cantidad de clientes.
“Desde que ya no hubo clases en la universidad se nos han bajado mucho las ventas, a lo mejor no vendemos ni la mitad de cuando están los estudiantes y lo peor es que creo que en este año ya no van a volver”, dijo María Isabel Linares, que atiende un local de venta de alimentos en la zona de la Calzada.
En esta parte de la ciudad, como en otras del centro histórico, además de los negocios que se hacen fuertes con la presencia de los estudiantes, también proliferan los espacios de vivienda y departamentales que son ocupados por los alumnos universitarios.
“Ya voy para los 3 meses que no hay rentas porque los muchachos ya no vienen y estudian por computadoras y dicen que ya se acabó el año en la universidad” afirmó José Jiménez, propietario de una casa de estudiantes.
También hay otros giros como las papelerías y cyber cafés que tenían en los estudiantes unos de sus principales clientes y que ahora los esperan para poder ofrecer sus productos.
En todos estos lugares, sus propietarios se preparan para un periodo sin tener los ingresos necesarios, lo que también ocasionará daños a su economía y de sus familias.
“Con lo del virus bajo mucho la gente. Yo hasta pensé que nos iban a ordenar cerrar, pero todavía no nos han dicho nada. Si hay gente, pero no viene ni la mitad de lo que venía antes del problema” aseguró Fernando Cruces, propietario de uno de estos lugares.