Desde el 14 de diciembre, cuando “Roma” de Alfonso Cuarón se estrenó, ha provocado todo tipo de comentarios. Algunos a favor, otros en contra. Independientemente de ello, León tiene su equivalente a la famosa colonia defeña con nombre de ciudad italiana, y se trata de León Moderno. Esta es su historia, su trascendencia, y el impacto que ha tenido entre los leoneses.
Recorrer las calles de León Moderno es realizar un viaje a los años sesenta y setenta. Sus enormes casonas han quedado en la memoria de todos los leoneses, así como sus cafés, parques y templos. Muchos son los documentos que se pueden consultar, sobre León Moderno, en el Archivo Histórico. Uno de ellos es un papel del Banco Hipotecario, que data de 1959.
Se trata de una carta al presidente Municipal de aquel entonces, Irineo Durán, donde se le informa que se cortó el suministro de agua para regar las áreas verdes de la colonia, aunque es de agosto de 1954 el primer documento formal, donde se pide al alcalde Enrique Aranda, permiso para que nazca el fraccionamiento.
En sus inicios, durante los años cincuenta y sesenta, se anunciaba que León Moderno estaría “a la entrada de la ciudad” (refiriéndose al Arco de la Calzada y sus alrededores) y se trataba de uno de los mejores lugares de la ciudad para vivir, pues estaba rodeado de jardines y parques, como el México.
Poco a poco, el inevitable crecimiento de la ciudad convirtieron a León Moderno en parte de la mancha urbana.
TESTIMONIOS: HISTORIADORES Y VENDEDORES
El cronista vitalicio de León, Carlos Arturo Navarro Valtierra, recuerda, en entrevista, que la modernización de León fue poco a poco, y desde luego, extendió la mancha urbana. Esto ocurrió durante los años sesenta y setenta, época de mayor auge de León Moderno.
Muchos ranchos se convirtieron en colonias, y las actividades diarias cambiaron, las tradicionales solo permanecieron en las colonias más antiguas, como El Coecillo y San Miguel.
“La imagen urbana fue creciendo, y sucedió algo significativo en estos cambios: la gente que siempre vivió en el Centro Histórico se fue a vivir a las colonias de los alrededores. Se empiezan a vaciar las casas del centro desde los sesenta”, recuerda Navarro.
El traslado de la gente a las colonias, no fue una actividad que sucediera de golpe, sino que ocurrió de manera paulatina. Navarro recuerda que en León Moderno, Jardines del Moral, Jerez y otras colonias residenciales, abundaban los lotes vacíos y espacios a medio construir.
“¡Era muy raro ver una serie de casas por allá, e incluso una casa, y las zonas siempre fueron de clases media alta y alta”, recuerda Navarro.
“Los lotes se encontraban a precios muy bajos, y desde luego, abundaban los espacios vacíos. Con el paso del tiempo León Moderno se transformó en un fraccionamiento muy bien planeado y completo: con fuentes, estatuas, extensiones divisionales. Pero estuvo vacío al principio. Todavía encontrabas lotes de 50 o 60 pesos por metro cuadrado”.
GUACAMAYAS CON HISTORIA
En los límites de la colonia León Moderno, ya hablando propiamente en la Andrade, está uno de los puestos de guacamayas más antiguos y típicos de León: “José el soñador”. El nombre hace referencia al personaje bíblico, pero también a su dueño: José Preciado Chávez, de 76 años. A lo largo de los años ha atendido a celebridades como Paulina Rubio o Juan José Origel.
Recuerda que eran colonias de la clase alta, y que en todos estos años ha atendido a todo tipo de gente.
“Estas colonias, en los años cincuenta eran pura alfalfa. Había puro lote baldío, y sembradíos. Hoy en día vemos León Moderno y Andrade muy juntas, pero antes estaba más lejos, porque no estaba la Calzada de los Héroes”, evoca José, quien levantó su puesto en los setenta.
