De acuerdo con el último reporte de Pemex, en el segundo mes del año se detectaron mil 228 «piquetes» en sus ductos.
Anteriormente, la cifra máxima de tomas clandestinas registradas por mes se habían alcanzado en marzo del 2017, con mil 57.
Así, de acuerdo con estos reportes en los dos primeros meses del año, la petrolera alcanzó 2 mil 274 puntos de ordeña en sus ductos, contra los mil 647 registrados en el primer bimestre de 2017.
En estos dos primeros meses, el estado de Hidalgo ha escalado en el ranking de la ordeña, pues suma 282 tomas clandestinas, seguido por Guanajuato con 270 y Puebla con 246, según la empresa productiva del Estado.
Hidalgo cerró 2017 como la cuarta entidad con más tomas clandestinas, detrás de Guanajuato, Puebla y Tamaulipas.
COMBATE
Carlos Treviño, director general de Pemex, sostuvo que el combate a este ilícito experimenta un efecto cucaracha, en el que apenas controlan una zona y los huachicoleros se mueven a otro lugar.
«Creemos que este efecto es un poco el juego del gato y el ratón, hacemos algo, les pegamos por un tiempo y ellos generan otra estrategia que nos vuelven a lastimar o a pegar», dijo el funcionario en conferencia de prensa en Los Pinos.
REFORMA publicó que Pemex ya despidió a alrededor de 100 empleados, presuntamente relacionados con este ilícito, y cerraron 100 gasolineras por la venta de combustible robado.
Señaló que están complementando tecnologías diferentes para evitar la posibilidad del robo.
MÁS TIEMPO
La Secretaría de Energía (Sener) reconoció, que frenar la declinación petrolera que vive el País tomará más tiempo.
«La industria petrolera es de plazos largos, requiere periodos exploratorios previos. Por ejemplo, la entrada de la riqueza en aguas profundas va a ser dentro de 7 u 8 años más», señaló Pedro Joaquín Coldwell, titular de la Sener.
Estimó que la primera producción comercial en aguas someras iniciará a finales de 2019, con los bloques que se asignaron en la Ronda 1.1 y 1.2.
Previó que este año la producción petrolera rondará en 2 millones de barriles diarios, mientras que Pemex cerró 2017 con un promedio de 1.9 millones de barriles diarios.
Añadió que para superar la declinación petrolera se requieren invertir 640 mil millones de dólares en los próximos 15 años.
«Esto nos permitiría para entonces empezar a llegar a los 3 millones de barriles», sostuvo tras su participación en la Convención Nacional Petrolera organizada por la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos.
En este sexenio, la producción de crudo por parte de Pemex pasó de 2.5 millones de barriles diarios en 2013 a 1.9 millones de barriles al día en 2017.
