El tema de la seguridad además del caos vial, son situaciones que les toca lidiar a vecinos y comerciantes en la calle 20 de Enero.
Este medio impreso hizo un recorrido por esta zona del Centro de la ciudad y tomó algunos testimonios de ciudadanos que viven y laboran en esta parte de la entidad leonesa.
El testimonio de Miriam Jazmín quien atiende un negocio de venta de materiales de curación desde hace 10 años, mencionó que han pasado varios cambios en los que comerciantes se han visto afectados en sus ventas, pues la poca actividad económica en la zona ha hecho que incluso algunos de ellos lleguen a cerrar.
“Muchos negocios nos fuimos para abajo, nos quitaron el hospital (Covid) y aquí los negocios hemos sobrevivido nada más unos cuantos, está muy solo el mercado se ve muy solo, ya no está como antes, las ventas han estado muy tranquilas”.
La calle de las lágrimas según a lo descrito por Jazmín, pues dijo que los cambios lejos de mejorar esta importante calle la dejaron sin su activación económica.
Otro de los testimonios es el de Mariana quien tiene laborando en esta parte del Centro desde hace ya 14 años, ella explicó que los cambios que se realizaron al mover el hospital y la situación de la pandemia trajo consigo incremento en el tema de la seguridad, además de agregarlo a una lista en donde la situación económica nada más no mejora.
“Hemos tratado de que sea muy comunicativo entre vecino y vecino, pero de un tiempo para acá hemos recibido llamadas de extorsión para decirnos que nos piden dinero, nos dicen santo y seña de nuestras fachadas, de quiénes trabajamos y eso nos asusta”.
Incluso expresó que algunos vecinos ya se fueron por la situación arriba mencionada, otro siguen pero han incrementado la seguridad en las fachadas. Además explicó que hace falta un sistema de seguridad conectado al C4 y que la policía haga más presencia, ya que expresó que los rondines que realizan son muy esporádicos.
Sobre la economía, añadió que para llegar a un negocio establecido en la calle 20 de Enero no hay donde estacionarse, además de que el paso de la oruga como principal medio de transporte no facilita mejorar este tema.
“Hay mucha afluencia de automóviles pero solamente en horario de escuela y de oficina, pasadas las 5 de la tarde se queda solo y es cuando bueno se ven más los asaltos”.
Algunos otros testimonios refirieron que el cambio de horario lo han modificado, ya que por la tarde-noche si se torna una zona peligrosa, pues se queda solo.
Mientras tanto comerciantes y vecinos esperan que se reactive la economía en esta parte de la ciudad y que esto genere a la par una mayor seguridad para que sea más viva esta calle de la zona centro.
