Poco a poco, el calor comienza a aumentar en León. Mientras tanto, los que más lo padecen son los usuarios de los camiones y el Optibús, quienes deben tolerarlo, sobre todo, a las 3:00 y 6:00 de la tarde, que es cuando los rayos del sol se sienten con mayor intensidad.
Entre sudor, tumultos, inseguridad y un posible aumento al transporte que hasta el momento no se ha confirmado, la gente de León se desplaza de un camión a otro para llegar a sus hogares. Cada uno de ellos tiene una historia.
Ramón Álvarez es obrero. Tiene 37 años y gana el salario mínimo. Todos los días, se traslada hasta la Jacinto López, donde vive desde que se casó en 2016. En su casa tiene sólo un ventilador.
“Termino de trabajar hasta las seis de la tarde. No tengo un lugar de trabajo fijo, es a donde el patrón me mande. Para llegar hasta la Jacinto López a veces llego a hacer una hora y cuarto de traslado. El calor es insoportable porque todas las rutas van siempre llenísimas. Por mucho que le abras a la ventana uno está sudando y de malas. Aparte, los paraderos están super estrechos”.
Para Blanca Estela López, la falta de ventiladores y aire acondicionado no es una petición a las autoridades y a los transportistas, sino una obligación. “No se les pide a las autoridades, se les exige. El transporte es malísimo y carísimo. Aire acondicionado es lo mínimo que debemos tener por lo que pagamos… pero parece que al Gobierno no le importa”.
Es por las tardes cuando el calor es más intenso. Gente como Daniel Uribe, de 62 años, es una de las muchas personas que toleran el mal servicio, la inseguridad y a la postre, el calor. Dice: “Lo peor es que apenas está comenzando la temporada de primavera. Para mayo esto va a estar peor. Pero ya sabemos cómo es esto: un servicio malo desde las orugas hasta los camiones”.
