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Sufren la falta de agua

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Habitantes de colonias irregulares, como en Barranca de Venaderos, sobreviven con 600 litros de agua a la semana por familia.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), una persona requiere de 100 litros de agua al día lo que equivale a 5 o 6 cubetas grandes para satisfacer sus necesidades de consumo y de higiene.

En este tipo de colonias (como Alfaro), en donde a la falta de pavimentación y seguridad también se le suma el estrés hídrico, es muy común ver tinacos a pie de calle esperando ser llenados por pipas del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (SAPAL) que, ante la situación y como medida de apoyo, abastece de forma gratuita cada semana.
Laura, habitante del sitio desde hace 5 años, como muchos de sus vecinos sufre por la escasez del vital líquido.

“Sí nos la estamos bien viendo complicada porque son tres tambos los que nos dejan por casa y no nos a completamos (Sic.). A veces vienen las pipas y a veces tardan”, dijo.
Con esa cantidad de agua se bañan, lavan ropa, realizan los quehaceres del hogar y, aun intentando hacerla rendir, les dura como mínimo tres días. Comprar de una pipa ante la necesidad de realizar sus actividades cotidianas les cuesta alrededor de 400 pesos. Se pensaría que, ante la sequía que vive el municipio, es una situación que está presente por la temporada. Sin embargo, el faltante de agua es igual en estas colonias en cualquier época del año.

Comentó que hace dos meses se instaló la tubería para el drenaje pero, hasta el momento, no se les ha informado de algún avance. En algunas casas se distinguen los tinacos azules que la actual administración entregó como parte del programa ‘Dale Agua a León’ y que, debido a la poca agua que se les entrega, están prácticamente vacíos.
Así como en la zona de Barranca de Venaderos, la misma situación la viven colonos de Cerrito de Guadalupe. La colonia es tan irregular que al comunicarse al servicio de luz les comentan que es Lomas del Pedregal.

María Méndez platicó que las pipas de SAPAL sí llegan a proporcionarles agua, pero debido a su empleo no está presente al momento del llenado que son dos barriles de doscientos litros que también debe hacer rendir durante una semana; y como en ocasiones el agua no alcanza, opta por comprar una pipa de agua cada quince días por la que paga 700 pesos.
Durante los dos años que ha vivido en esta zona ubicada a algunos metros del Instituto Politécnico Nacional (IPN), la carencia de agua ha sido un constante porque, por lo menos, ya cuentan con servicio de luz eléctrica.

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