
El lugar luce hoy desierto de gente, cuando en otros tiempos pre-pandemia atraían a espectadores no sólo de León.
Ubicados en la zona de un centro comercial en Bugambilias, han tenido que detenerse, pese a que la carpa sigue montada, pero en busca de trabajo para algunos de sus 55 trabajadores.
Fuera de la carpa se pueden ver a personas que se caracterizan de payasos, trapecistas o malabaristas, hoy con la necesidad de vender otros artículos.
Juanita Meraz, representante del circo, habla sobre la difícil situación, ya que han tenido que suspender 5 fechas, desde marzo.
Meraz y la compañía pide apoyos para poder reabrir, aunque su solicitud para grabar un espectáculo fue declinada por el municipio de León.
Asegura que la última opción que se vislumbra es la del autocirco, que han aplicado en otras ciudades como Monterrey o Morelia, pero no con los mismos resultados.
De sus 55 trabajadores, 35 toman parte en las funciones, 16 son niños y 6 adultos mayores.
El Circo del Terror lanzó una convocatoria para donación de despensas que la gente apoyó en marzo, pero siguen abiertos a la misma.
Otro emblemático espectáculo, es el Roberts Circus, que se instala en las ferias de León y otras ciudades, pero todo hoy detenido.
Reynaldo Campa, heredero de las generaciones del show, dice que han visto suspendidas ferias de Aguascalientes, Torreón y Saltillo, esta última que pasaría a septiembre.
En total, son 18 trabajadores que dependen del circo, 6 o 7 de ellas trabajando en otros lados.
Las funciones reúnen a 50 en total, por lo que al igual que el Circo del Terror, han continuado con las labores de sanitización y limpieza de sus instalaciones, ubicadas al norte del municipio.
Su propuesta radica en volver a trabajar con las medidas necesarias, pues cada vez se recorren más fechas, otras en Mexicali y Hermosillo.
«Ya se hicieron pruebas para poder trabajar menos gente, aquí la idea es trabajar con menos, separando sillas y todo, porque ya hicimos lo que podemos hacer, con la nueva normalidad, el problema es que no han autorizado».
Los gastos crecen para ambas compañías, que ejemplifican a los dueños y empresarios que siguen con su labor entre la pandemia.