El día de ayer el mercurio del termómetro bajó hasta los 3°C, motivo por el que muchos ciudadanos prefirieron quedarse a disfrutar de lo calentita que es su cama, situación que para los indigentes que viven en las calles y se acorrucan en ocasiones entre ellos pintó bastante diferente.
El Centro de la ciudad es un claro escenario donde puedes encontrar a estas personas, quienes necesitadas de cobijo se hacen “bolita” en rincones que por su experiencia saben que son los menos fríos de la zona.
Otro lugar donde es muy común encontrar personas protegiéndose del frío a falta de una casa a donde llegar, es en el corredor de Plaza Insurgentes, donde aprovechan que pueden encontrar un techo y locales con escaleras u otros abandonados, que resultan muy prácticos a la hora de tomar una cobija y ponerse a descansar.
Es esta área diariamente se van a dormir, hay momentos de frío intenso que incluso se quedan en parejas para resguardarse y sentir calor humano.
“Antes tomaba ese camino para ir a la universidad, luego lo cambié por el bulevar Adolfo López Mateos porque a veces huele a excremento y un tiempo los ladrones aprovecharon que estaba oscuro y era paso de estudiantes en las mañanas para asaltar”, comento Rafael, quien tomó clases en la universidad colindante con el pasillo donde se duermen los indigentes.
Explicó que en temporadas de frío era más común encontrar heces porque aumentan la cantidad de personas que aprovechaban el lugar para refugiarse, pero que los desechos son retirados por personas que se dedican a barrer, aunque el problema continúe por las tardes por causa del olor que dejan.
Hace un mes la directora de INAEBA, Angélica Medina Rivero, mencionaba que el crecimiento en personas en situación de calle en la ciudad era cada vez mayor, debido a la migración de otros estados y al crecimiento que ha tenido León, comentaba en aquella ocasión que es una problemática para el estado, pues gran parte de estas personas hablan una lengua indígena y por ello es complicado comunicarse con ellos, situación por la que en sus lugares de origen tiene gente preparada, pero aquí no.
Por otra parte, el DIF ha puesto a disposición el Albergue Nueva Candelaria, pero las personas en situación de calle al parecer tienen sus lugares a donde llegar, aunque se trate de banquetas en las calles, pues no se ha reportado que haya afluencia dentro del recinto.
En definitiva aunque estas personas padezcan frío y ello los ponga en riesgo, cuentan con una forma de vida y es muy difícil que accedan a quedarse en un albergue, aunque tenga las puertas abiertas para recibirlos el día que sea necesario.
