El sueño olímpico
El objetivo es claro: Juegos Olímpicos, que su madre, doña Elizabeth Vieyra responde sin chistar acerca de su posible presencia.
«Sí, sé que ella sí puede porque es muy entregada a lo que le gusta y cuando se propone algo, lo cumple, en cuanto me dice ‘voy por medalla’, bendito sea Dios, las veces que me lo ha dicho, ha venido con su medalla».
Yésica quiere continuar en el mismo camino y ha pensado incluso en cómo seguir ayudando a su deporte, sobre todo en la detección de talentos, un aspecto importante. Hoy su grupo de trabajo está compuesto por unos 28 atletas, que en total hacen casi 80 en el municipio.
«En eso sí tenemos que trabajar un poco más, en la selección de talentos y la búsqueda de muchachos que están ahí, en las colonias, escuelas, ahí que hacerles llegar el mensaje del deporte y también va a haber otros más», finalizó su entrenador.
Lesiones dolorosas
Las lesiones, como en cualquier deporte de alto rendimiento, no han estado ausente pese a la juventud de la halterista. Hace un año, una de ellas fue en el codo y tuvo que soportar más de 20 inyecciones para superarla; incluso intentó hacerla repensar en la halterofilia.
«Ella nunca me ha dicho que no quiere seguir, yo soy la que le digo por sus dolencias, está muy joven para que le duelan los huesos pero a ella le gusta y la atienden bien; sus doctores y entrenador siempre están pendientes».
Hoy su vida ha mejorado un poco. Los reflectores y apoyos económicos llegaron ¿pero por cuánto tiempo? Yésica confía que continuarán.
«Me siento muy contenta, también por el apoyo que me está dando Comude, Code y el gobernador».
«Se necesita estar entrenando con disciplina para estar en eventos internacionales quedar en buen lugar y tener buenas marcas», agrega.
Yésica es ella, sigue siendo la misma chica humilde que ya saludó de mano al gobernador, presidente municipal y estuvo a dos votos de ganar en la elección del Premio Estatal, que ganó la nadadora Liliana Ibáñez.
Pero los premios pueden esperar, dice: «siento que ella también se lo mereció por todo lo que hizo y sus medallas, pero espero postularme para el año que viene».
«Los premios son la consecuencia, el resultado de los años de sacrificio, seguirán viniendo en dependencia de cómo se entregue al entrenamiento tanto en nacionales como internacionales, es joven, tiene 16 años solamente», agrega su mentor deportivo, el cubano Raúl Norat.
