Desde el pasado miércoles 18 de abril, el transporte público de Purísima del Rincón subió su precio de seis a siete pesos, y de tres a cuatro pesos el medio pasaje, sin autorización del Ayuntamiento.
Indefensos, los usuarios cuestionan a los choferes de los urbanos que sólo se limitan a señalar unos letreros apócrifos pegados en los tableros de sus unidades. – “Me falta cambio…” – “el pasaje ya cuesta siete…”.
La Presidencia Municipal advirtió antier que se levantó una multa a la empresa concesionaria Tuys Purísima, por tomar esta acción ilegal, sin más detalles, pero ayer el cobro continuó durante todo el día.
La empresa transportista realizó una solicitud desde hace unos meses al Ayuntamiento para que les autorice un aumento al precio del pasaje, pero hasta el momento no ha habido siquiera una reunión de la comisión respectiva para analizar algún estudio, ni se han reflexionado ni generado las recomendaciones que serían necesarias atender para poder autorizarlo, como el obvio mejoramiento de la calidad del servicio.
La empresa Tuys aseguró ayer a la Secretaría del Ayuntamiento que ellos no autorizaron tampoco el aumento, sino que han surgido problemas con los choferes que tomaron la decisión por su propia cuenta.
Anunciaron al funcionario que “tomarán cartas en el asunto” para arreglar el problema, aunque no detallaron cuáles.
El Municipio comentó a El Heraldo que mientras no arreglen esta situación laboral interna, las multas continuarán y se procederá a la retención de unidades.
“Lo que se quiere es que la ciudadanía no se vea afectada; se está trabajando en el tema, en revisar si en realidad amerita el aumento”.
El pasaje en el municipio de Purísima del Rincón no ha aumentado desde hace ocho años, pero para hacerlo debe guardarse el proceso legal, que consiste en que los transportistas presenten un estudio económico, la comisión respectiva del Ayuntamiento lo revise y generen un dictamen que contenga la valoración de la viabilidad y las condiciones que deben cumplirse en caso de que sea aprobado. Hasta ayer nada de eso había sucedido.
