
El primer cuadro de la ciudad ha retomado su dinámica en comparación a la prepandemia, con familias enteras acudiendo a realizar paseos dominicales y comprando artículos en el marco de la conmemoración de los padres, este fin de semana.
Y es que pese a que ya se registró el cierre de negocios no esenciales en la zona, la gente ya se pasea en el lugar, desde niños hasta personas mayores, eso sí, con el cubrebocas utilizado en mayor medida, al ser uno de los requisitos para ingresar a Zona Peatonal.
Donde más gente se nota es en las paradas de camión cerca de los mercados, en que las filas hacen imposible guardar la sana distancia.
El ‘festejo’ también se extendió a centros comerciales y tiendas de autoservicio, donde ya se ven incluso algunas familias, pese a las restricciones de ingreso de solamente una persona por familia.
El uso de cubrebocas es requerimiento, pero al interior, la afluencia, aunque es cuidada, implica que muchas familias tengan que emplear algunos métodos para ingresar varios.
Las tiendas más populares han mantenido su protocolo de ingreso de una persona por familia, con tapetes sanitizantes, aplicación de gel antibacterial y soluciones líquidas desinfectantes.
Al interior, la gente trata de guardar distancia y lleva artículos, abarrotes y cosas para disfrutar en el Día del Padre.
Los centros comerciales han puesto más énfasis, pero de igual modo, existen formas de esquivar las restricciones, sobre todo antes de ingresar.
El Día del Padre es pues la oportunidad que algunos comerciantes esperaban, incrementando poco a poco sus ventas, aunque la crisis todavía no termina de afectarlos.