Lesby Jackeline Mejía Ramírez certificó la primaria y la secundaria con el Instituto de Alfabetización y Educación Básica para Adultos (INAEBA), originaria de Honduras, llegó a vivir a México hace 7 años como refugiada, tiene su residencia permanente y actualmente tiene 35 años.
En su natal Tela Atlántida, Honduras ella buscó terminar una carrera universitaria, “Siempre me ha gustado trabajar y darme mis cosas, pero ya me casé a los 23, 24, empecé la universidad, pero pues entre golpes de estado, la economía, las pandillas, el gobierno, era comer o era estudiar”.
OPORTUNIDADES
Al llegar al Estado de Guanajuato buscó oportunidades de trabajo, le tocó padecer la falta de empleo durante la pandemia, ya que le exigían un comprobante de estudios que no tenía.
Así que se desempeñó como trabajadora del hogar, posteriormente conoció a una asesora académica del INAEBA, quien le platicó de las bondades el instituto y Lesby, quedó sorprendida. “Entonces, yo comentándole le dije, es que quiero estudiar, es que no puedo y ella me dijo, pero está el INAEBA y es gratuito, y le dije, ¡es gratuito!, ¡Dios mío santo, esto no existe en mi país!.
Dado que estaba en plena pandemia por Covid-19, la asesora académica del instituto le proporcionó el material de estudio en el esquema Modelo de Educación para la Vida y el Trabajo (MEVyT), basado en las experiencias adquiridas en grados de estudio y laboral; al cual le dedicó tiempo en casa para poder aplicar el examen y certificar la primaria y secundaria.
GANAS DE ESTUDIAR
Asegura que sus ganas de estudiar siempre han estado presentes y ahora que encontró el apoyo del gobierno del Estado de Guanajuato a través del INAEBA desea aprovecharlo. “Nunca se esta tan grande de edad, imagínense, yo quiero terminar mi carrera de psicología, no me importa, aunque sea con canas, aunque sea para pegarlo en la pared, lo voy a lograr”.
Esta decida a continuar sus estudios para obtener el aval de sus conocimientos que adquirió en su país de origen, invitó a las mujeres guanajuatenses que necesitan aprender a leer y escribir o terminar su educación básica a no bajar la guardia y darse la oportunidad de aprovechar los servicios educativos del INAEBA.
“Para estudiar no hay edad, o sea que, si tienen la institución que les facilita y es gratuita, me consta, hay que sacar fuerzas, energía para asistir diario, ir aplicar un examen. Sí te cambia, porque yo pasé de barrer y trapear en un país muy lejano al mío, con mis estudios en mi país, y si busco trabajo, me dicen: ¿tienes secundaria? y ahora les digo ¡sí tengo secundaria! Nosotras las mujeres somos libres estudiando”.
Hoy a sus 35 años, tiene la meta a corto plazo de concluir la preparatoria y poder continuar con sus estudios universitarios y convertirse en una psicóloga exitosa en el Estado de Guanajuato que la adoptó y le ha dado oportunidades para mejorar su calidad de vida.



