
A 20 días del desalojo que enfrentaron dos familias en Villas de San Juan en León, una de las afectadas aseguró que, contrario a lo que se ha informado, no existe un acompañamiento integral por parte de las autoridades, sino únicamente canalizaciones a distintas dependencias para solicitar apoyos.
Paulina, integrante de una de las familias afectadas, explicó que tras la reunión sostenida durante el Miércoles Ciudadano, fueron remitidos a diversas instancias municipales.
Señaló que su madre ha recibido atención por parte de Fuerza León, incluyendo una consulta médica a domicilio y una despensa.
También fue canalizada a servicios psicológicos, aunque hasta el momento no ha recibido dicha atención.
Respecto a la búsqueda de una nueva vivienda, indicó que el Instituto Municipal de Vivienda (IMUVI) les informó sobre posibles opciones de renta, pero ninguna estaba disponible dentro del presupuesto establecido de entre 3 mil y 4 mil pesos mensuales.
Por lo que la familia encontró un departamento que se ajustaba a las condiciones económicas y administrativas solicitadas por la dependencia.
La afectada también desmintió una publicación difundida en redes sociales en la que se aseguraba que las nuevas viviendas serían similares a las que habitaban antes del desalojo.
“Eso es mentira porque ni siquiera es una casa; es un departamento con una distribución y tamaño muy distintos”, señaló.
Añadió que fue después de manifestar públicamente su inconformidad en redes sociales cuando comenzaron a recibir llamadas y mensajes informándoles que el proceso seguía en curso.
En cuanto al apoyo en mobiliario, explicó que únicamente solicitaron dos camas con colchón y una estufa, debido a que la que utilizaban quedó integrada a la cocina de la vivienda desalojada y resultó dañada.
No obstante, dijo que las autoridades únicamente les informaron que revisarían la petición y que cualquier gestión deberá realizarse una vez que tengan a la casa rentada.
Mientras tanto, los integrantes de la familia permanecen separados en distintos domicilios.
La madre se encuentra con una hija, otros hermanos permanecen con amistades y familiares, mientras que las mascotas también han tenido que ser distribuidas en diferentes hogares.
Paulina señaló que esta situación ha afectado incluso a sus mascotas, quienes, aseguró, han mostrado cambios de comportamiento tras la separación de la familia.
Respecto a la segunda familia que también fue desalojada compartió que, tienen conocimiento que, enfrenta dificultades similares y que, tampoco han encontrado una casa donde vivir.
Sostuvo que la atención brindada por las autoridades ha consistido principalmente en canalizaciones iniciales y que el seguimiento ocurre únicamente cuando los afectados buscan respuestas o hacen públicas sus inconformidades.