Gloria Ramos, madre de familia, precisó que para poder llevar a sus hijos a la escuela, que se ubica en la Zona Centro de la ciudad, tienen que caminar por los charcos de agua y lodo que se forman con las lluvias.
Indicó que para evitar los charcos y el lodo tienen que pagar un taxi, lo cual les implica un gasto de cuando menos 70 pesos para que los saque de la colonia a la escuela.
Aclaró que debido a la falta de recursos económicos a diario tienen que pasar por entre el lodo hasta llegar a la entrada del Hospital General, en donde agarran el camión urbano que los lleva al centro y los deja cerca del plantel educativo, a donde acuden sus hijos a la primaria.
Consideró que quienes tienen moto o vehículo los utilizan para para trasladarse; sin embargo, nadie les ofrece un ‘aventón’ a quienes tienen que salir caminando.
Precisó que las condiciones serían distintas, si las familias que viven en el rumbo contaran con el servicio de camión que entrara de forma frecuente y cuando menos a la hora de la entrada y regreso de clases.
Finalmente, explicó que por años han pedido al municipio el servicio de camión; sin embargo, hasta la fecha no cuentan con ese servicio que, sin duda, les cambiaría mucho la vida.
