
Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública en coordinación con otras dependencias municipales, trabajan para controlar y en su caso extinguir una nueva combustión sorda en la Presa Blanca en donde hace dos semanas ocurrió otro siniestro parecido.
La llamada combustión sorda no conlleva necesariamente la presencia de fuego sino se refiere a un «efecto brasero» por la acumulación de residuos domésticos e industriales que formaron una capa de entre 40 a 70 centímetros de profundidad lo que posibilitó el siniestro.
A diferencia del ocurrido hace dos semanas, esta vez afecta a sólo 5 hectáreas pero en una zona fangosa lo que ha dificultado las labores de extinción.
Hasta ayer, personal de Protección Civil, Bomberos, el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León, Obras Públicas y Desarrollo Rural, trabajaban cordinadamente para atender el siniestro.