A dos meses de que el ayuntamiento local desde el pasado fin de año 2016 determinó el retiro de sillas, mesas y toldos de restaurantes públicos en el centro histórico, aún varios funcionan ese tipo de establecimientos.
Lo anterior, es un fenómeno al menos que durante los últimos diez años ha proliferado en Guanajuato capital, que ha causado la polémica entre los diversos sectores, porque hay quienes entre vecinos y autoridades opinan que ese panorama afecta la imagen urbana.
OMISIÓN
Si bien el edil Édgar Castro Cerrillo, en diciembre pasado del 2016 informó que se determinó por reglamento el retiro de ese tipo de establecimientos, lo cierto es que sus propietarios han hecho caso omiso de las disposiciones.
Se observan restaurantes públicos como en la Plaza de la Paz, ubicados en pleno centro histórico de la ciudad.
Lo mismo operan otros restaurantes con sillas, mesas y toldos en la plazuela de San Fernando.
PERMISOS
Los restauranteros justifican que cuentan con los permisos oficiales, para el funcionamiento de sus negocios.
Además, consideraron que el tipo de servicios que brindan a los usuarios en general, forma parte del atractivo sobre todo que prefieren los turistas provenientes del extranjero.
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En tanto, instancias gubernamentales, como de la delegación federal del Instituto Nacional de Antropología e Historia –INAH-, precisan que ese tipo de establecimientos deben de estar debidamente regulados para su funcionamiento.
Lo anterior, dijeron, a efecto de que esos establecimientos no afecten la imagen urbana, turística, cultural e histórica de la localidad.
Porque, además, señalaron que esos negocios restauranteros en plazas públicas impiden el libre paso peatonal y disfrute de la belleza arquitectónica de la ciudad.
