Pese al llamado de las autoridades a no caer en el pánico y a no generar con ello falsas expectativas, esta madrugada de Reyes aún seguían largas las filas de automovilistas esperado un su «milagro de Dia de Reyes» para hacerse de algo de gasolina.
Algunas personas incluso con botes y garrafas se armaron de paciencia y acudieron a comprar combustible, tal como la lente de El Heraldo lo capto hace apenas unas horas.
