Para lograr la reconstrucción del tejido social, el modelo a seguir es el de la Sagrada Familia: Jesús, María y José, forjada en valores humanos sólidos, éticos y espirituales del cristianismo, afirmó el nuevo rector de la Catedral Basílica de la Santísima Virgen de la Luz, Antonio Borja.
En la celebración eucarística del Día de la Sagrada Familia, destacó a los feligreses que la descomposición social se debe a la falta de educación en valores esenciales de las personas como es el respeto, el amor, la paz, el perdón, ayuda mutua, desde el seno de la familia que es la célula básica de la sociedad.
Con frecuencia las madres y padres de familia llegan en un mar de llantos, con muchas incomprensiones, culpando a Dios, y preguntando a los sacerdotes por qué me tocó este hijo, por qué es así, por qué mi esposo y por qué mi esposa es problemático o conflictivo…
Sin duda alguna, volteando a ver a nuestra familia, ahí está la causa porque nunca se enseñó ni se inculcó y forjó a los hijos con actitudes positivas, con valores de respeto, amor, trato digno, virtudes, con cimientos sólidos, no endebles, sino malas conductas y vicios, indicó el padre rector de la Catedral de León.
Por ello, a quien debemos de imitar es a Jesús, María y José que durante 30 años vivieron juntos, unidos, en un ambiente de amor, comprensión, trabajo, ayuda, respeto, entre otros valores fundamentales.
El sacerdote y feligreses elevaron oraciones para que la sociedad comience a cambiar y mejorar, en la medida de que cada uno de nosotros mejore en nuestros valores humanos, cristianos, de amor, respeto, disciplina, solidaridad, paz, concordia, dignidad y justicia.
