
Actualmente se celebran en Guanajuato Capital, Parque Explora en León y Cañada de Negros, pero han crecido en todo el planeta. Basta con recordar es de La Marquesa, rumbo a Toluca, que es uno de los más representativos en México o en diferentes ciudades de Estados Unidos o Inglaterra.
Al respecto, Alejandro Calderón, quien organiza el festival de Cañada de Negros junto con René Cortés, miembros de la Alianza Medieval, explica que la difusión de estos eventos, y que se hagan de manera puntual, ha ayudado a que la gente no solamente los conozca, sino que se propaguen de boca en boca y por supuesto, se apasione por atracciones que se realizan como los combates de espadas y las justas.
Pero… ¿Por qué la gente se siente apasionada por esta clase de eventos? ¿Por qué hay un gusto por el pasado idealizado? Calderón responde que esto se debe al hecho de la identidad de cada quien, y profundiza:
“Todos tenemos atracción por una época en especial. Por ejemplo, el honor es una virtud atemporal, pero se ha marcado mucho como parte de la Edad Media. Vivirlo en nuestro tiempo y formar parte de ello, es parte de nosotros, aunque tengamos nuestra historia como mexicanos. A la Edad Media le damos un valor sentimental, emocionante y romántico”.
Muchos de los participantes de estos festivales, emulan espadas, armaduras, jubones, túnicas, armaduras y otras prendas. Dedican su tiempo libre a ello con una devoción y pasión totales.
Sin embargo, es necesario reconocer que la Edad Media fue una época dominada por la enfermedad y la superstición. Afortunadamente, los festivales medievales permiten vivirlo con las comodidades del siglo XXI.