Antes del 12 de octubre de 1492, cuando Cristóbal Colon descubrió América, los Olmecas, Mayas y Otomíes ya habían dominado el agua a través de chinampas, por ende, la tierra mantenía una humedad formidable para la siembra de cualquier semilla, principalmente el maíz criollo.
Por más de 5 siglos en los Pueblos del Rincón y el resto de Guanajuato esa tendencia se mantuvo, pero durante las últimas décadas hubo una reducción de los días de temporal de agua y por consecuencia la tierra esta más seca.
Por ese motivo algunos campesinos y empresarios vieron la oportunidad de cambiar la siembra de maíz, por el maguey, el cual no necesita mucha agua para cultivarse.
Así lo dio a conocer Sabino Ladinos Guerrero, encargado de una parcela ubicada de la carretera en Purísima del Rincón, municipio limítrofe entre Jalisco y Guanajuato.
“El maguey no necesita agua, porque con lo que agarra de este temporal con eso se mantiene todo el año, por eso mucha gente esta haciendo la lucha de plantar el maguey”, comentó el agricultor.
Para Sabino, así como para muchos campesinos dejar de sembrar maíz fue difícil el primer año, ya que cuando cultivaban las cosechas tenían que revisar la cantidad de agua en los surcos, ponerle el abono y fertilizante.
Y es que durante los ultima década debido a la competencia del maíz transgénico, el cual se siembra “En secreto” en Estados Unidos y México y que de acuerdo a varias investigaciones científicas se ha comprobado que genera problemas a la salud humana, su cosecha se ha vuelto más difícil y cara.
“Se ha complicado mucho la siembra del maíz, porque una plaga te puede destrozar toda la siembra o con la entrada del transgénico su precio ya no es costeable o más bien quien gana son los intermediarios, por eso ahora muchos se han ido al buscar la siembra del Maguey”, detalló el campesino.
BENEFICIOS DE ESTAR CERCA DE JALISCO
Si bien Purísima del Rincón al estar cerca de San Diego de Alejandría, Jalisco y los demás municipios que forman parte de los Altos, tiene la ventaja del clima templado, también le favorece tener a la mayoría de casas tequileras, las cuales desde que está sembrado el maguey ya tienen apalabrada su compra con los dueños.
“El maguey tarda siete años en crecer, desde sus primeros los primeros meses que se siembra ya esta vendido con las tequileras, la verdad es buen negocio”, especifico Ladinos.
Sobre la carretera Manuel Doblado – Purísima del Rincón en las comunidades: Cañada de Negros, el Tecolote, Jalpa y Guadalupe de Cánovas, este último denominado Pueblo Mágico se pueden ver sembradíos de Maguey, lo cual diversifica la economía de esta zona.
“Agarramos lo que tiene Jalisco y es bueno porque se tienen más opciones de empleo para las personas, las cuales ahora se pueden quedar y no irse a Estados Unidos”, mencionó el entrevistado.
TODO SE APROVECHA
El maguey al igual que el maíz se aprovechan al máximo sus bondades naturales, el centro del maguey conocido como “Piña” es llevado a los hornos tequileros para la destilación del tequila, las hojas que se quitan también son compradas por empresas de Jalisco, Pachuca y el Estado de México para la fabricación del alambique (lazo).
A su vez el jiote se saca del gabazo horneado de “La Piña”, el pulque, agua miel y las tradicionales bebidas “tejuinos” de Guadalajara, también se extraen del Maguey.
Por ese motivo el patrón de Sabino comenzó con esta nueva forma de cultivar en Purísima del Rincón y sus alrededores.
SIN SEMILLA PARA CULTIVAR
Para cultivar el maguey se deben esperar cerca de 3 años a que la planta crezca, y es que de ahí surgen retoños que son arrancados con raíz e igualmente se vuelven a plantar.
Aunque esta planta de poca agua no necesita semilla, se deben tener ciertos cuidados cuando se siembran, desde hacer un surco especial, donde se le pone un enraizado para que a la hora de su crecimiento su raíz se refuerce con la que esta a un lado, expresó Martín Landeros, quien tiene 48 años.
“Se deben sembrar en un espacio de 2 metros de ancho entre cada uno y de largo en un metro y medio, eso permite que cuando vayan creciendo no se quiten espacio”, dijo el campesino, quien no le costo trabajo cambiar del maíz al maguey.
Al igual varias mujeres son contratadas para que periódicamente desqueliten la tierra, y es que aunque la planta se mantiene con el temporal, otras hierbas le pueden quitar el agua que necesita para su crecimiento.
El guanajuatense también dio a conocer que desde el primer día que sembraron el maguey no ha sabido que hayan puesto algún fertilizante, lo cual representa una ventaja al no tener plagas.
TEQUILERAS GUANAJUATENSES,
MÁS OPCIONES PARA VENDER
Desde hace varios años el Gobierno del Estado a través del área de turismo ha estado promocionando a emprendedores que tienen licorerías, cervecerías artesanales y por su puesto tequileras reconocidas como es el caso de Corralejo.
“Pues ya ves que aquí también Guanajuato ya tiene tequileras, pues yo pienso que por eso mi patrón se animo a sembrar el maguey, pues yo la verdad no sabia nada de esto y pienso que cuando aprendes otra cosa te hace mejor persona, en este caso somos mejores campesinos”, considero Martín.
Por último, mencionó que la bondad del maguey es mucha y desde muchos lados se pueden estar de manera natural que fortalezca su crecimiento y una de ellas puede ser la composta, y abono de vaca, pero hasta el momento no han intentado, pero no se descarta esa opción.
La visión del patrón de Martín ya es replicada por otros lugareños, los cuales también dejaron a un lado el maíz para enfocarse de lleno en el maguey.




