
La Fiscalía General del Estado de Guanajuato (FGEG) confirmó anoche que el cuerpo encontrado hace unos días en unos campos de sembradío, corresponden al pequeño Javier «N», quien era considerado extraviado desde el pasado 15 de Mayo.
La FGEG, en el marco legal de sus atribuciones, emitió la tarde/noche de ayer lunes un comunicado formal en el que confirmó lo antes citado, señalando que «[…] el 25 de mayo en una zona de sembradíos en la ciudad de León, fueron localizados restos óseos humanos que, con la intervención de la célula de arqueología forense se recuperaron en condiciones de dignidad póstuma para su posterior tratamiento de identificación».
Destacó también «[…] hoy [ayer] la familia, en conjunto de las organizaciones de la sociedad civil que la han acompañado en la búsqueda, participaron en el proceso de notificación de alto impacto emocional con perspectiva intercultural, diligencia en la que se dio a conocer que a través del trabajo interdisciplinario de los laboratorios de Servicios de Investigación Científica y de la Unidad de identificación de Personas Fallecidas se estableció que los restos óseos humanos localizados corresponden a Javier N».
Las autoridades ministeriales además precisaron que en principio el menor de edad fue atropellado: «Se informó a la familia la línea de investigación que se sigue al desprenderse que Javier Modesto fue atropellado y falleció con motivo de las lesiones ocasionadas en ese hecho, además se les compartió la mecánica corroborada hasta ahora con los datos de prueba recabados».
Como se ha informado oportunamente, el menor fue visto con vida por última vez el pasado 15 de los corrientes, cuando estaba con su familia.
Un día después, las autoridades emitieron la alerta Amber, tras la denuncia formal de su ausencia por parte de sus padres, todos ellos incluyendo, al niño, originarios del Estado de Guerrero, pero con una tradición de trabajo como jornaleros que les había llevado a recorrer diversos campos agrícolas en esta y otras entidades del país.
Trascendiendo la pérdida del menor, a la búsqueda y apoyo a la familia de origen mixe, se unieron asociaciones y organizaciones no gubernamentales como el Centro Indigenista Loyola que les brindó todo su respaldo en momentos tan difíciles para esta familia.