
La Presidenta Claudia Sheinbaum alertó que jóvenes utilizan la Inteligencia Artificial (IA) como psicólogo y le consultan qué hacer cuando se sienten deprimidos.
La advertencia se produjo en el marco del debate nacional que el Gobierno abrió sobre el uso de redes sociales, pantallas e inteligencia artificial entre niñas, niños y adolescentes, con miras a elaborar una propuesta de regulación.
«Me impactó muchísimo en una encuesta que hizo la Subsecretaría de Educación Superior que los jóvenes lo usan como psicólogo y le preguntan a la inteligencia artificial: ‘Me siento deprimido, ¿qué hago?'», dijo en su conferencia matutina.
En abril, la SEP presentó una encuesta nacional sobre IA generativa en educación superior, en la que participaron más de 1.5 millones de estudiantes y 166 mil docentes.
Más de 60 por ciento de los participantes reportó usar esa herramienta de forma cotidiana y ocho de cada 10 estudiantes la emplean para elaborar textos.
«Por más que pueda ser útil la Inteligencia Artificial para distintas herramientas, sustituir a un profesional por la IA también tiene sus riesgos», afirmó Sheinbaum.
En este contexto, el Secretario de Educación, Mario Delgado, sostuvo que los maestros enfrentan el reto de mantener la atención de los alumnos, atender el ciberacoso e incorporar la tecnología con un sentido pedagógico.
Delgado precisó que, en promedio, niñas y niños en Estados Unidos reciben 237 notificaciones al día y 23 por ciento llega durante el horario de clases, lo que representa una interrupción cada cuatro minutos. Citó un estudio de la UNESCO según el cual tomar hasta 20 minutos recuperar la concentración tras una notificación.
«La inmediatez digital ha estado desplazando nuestro foco de atención, poco a poco la atención profunda y sostenida se mueve hacia una atención fragmentada», expuso Yareni Annalie Domínguez Delgado, pedagoga, docente e investigadora educativa de la UNAM.
La especialista advirtió que la búsqueda de respuestas inmediatas reduce la tolerancia a la frustración y desplaza procesos de aprendizaje que requieren pausa, reflexión, contraste y pensamiento crítico.