
Actualmente, la falta de agua y el extremo calor asolan al municipio de León y a todo el Estado de Guanajuato.
Las colonias de la periferia, donde no hay servicio de agua, tienen que valerse de pipas para obtener el líquido vital, mientras que en otros puntos de León, como las comunidades rurales, hay quienes se tienen que valer de pozos para llenar los barriles que se encuentran afuera de sus casas.
La comunidad de San José del Resplandor es una de tantas que se encuentran a las afueras de León. Muchos de los habitantes de la zona cuentan con agua… pero no todos tienen la misma suerte. Una de las personas que no tienen esa ventaja es Estefanía Pérez Ruiz, quien al igual que otros vecinos tiene que ir a un pozo y con cubetas de agua llevar el líquido hasta su casa.
“Este problema ya tiene tiempo” dice. “Es algo que nos enfrentamos muchas personas, porque es eso o tener que esperar la pipa de agua, que nos llega a tomar mucho tiempo”.
Es así como camina hasta llenar las cubetas y regresar a su hogar.
¡SED!
En el resto de León –y el estado de Guanajuato- la situación no es nada sencilla. Por un lado, los cuerpos de agua y las presas van disminuyendo. La laguna de Yuriria se seca de manera paulatina, al igual que La Presa de Mata en Guanajuato Capital.
Los curtidores, uno de los empleos más característicos de León, también requieren del líquido para continuar con sus actividades, y SAPAL ha sido muy puntual al exigir a la ciudadanía que, en la medida de lo posible, cuiden el agua.
Asimismo, los agricultores no la han tenido fácil: también enfrentan problemas para dedicarse al cultivo, y solo los que tienen pozos pueden continuar con su trabajo, agotando los mantos acuíferos Como dato curioso, conviene señalar que el científico, divulgador y escritor Arthur C. Clarke (autor de “2001: una odisea espacial”) pronosticó desde el año 2000 que en el siglo XXI las guerras serían ya no por petróleo, sino por agua.
Una de las pocas esperanzas es que las lluvias comiencen para el mes de mayo.