Con todos los honores, como corresponde a quien murió cumpliendo con su deber y dio su vida por los demás, así dieron ayer domingo el último adiós al oficial Eduardo Efraín Muñoz Navarro, asesinado el viernes en la Colonia Industrial.
Su familia, compañeros policías, amigos y muchas personas más que lo conocieron, estuvieron en su despedida; algunos sin poder contener las lágrimas.
El oficial fue enterrado en el cementerio particular ubicado en bulevar Delta.
La última morada
La banda de guerra lo recibió a redoble marcial, sus compañeros oficiales cargaron en sus hombros el féretro hasta su última morada.
Eduardo Efraín Muñoz Navarro fue un hombre de verdadera vocación, dedicado y apasionado a su trabajo, dijeron sus compañeros y autoridades policiales en el homenaje.
“Eduardo nos enseñó una vocación de servicio a la ciudadanía que perdurará por siempre en la corporación”, expresó Luis Enrique Saldaña, secretario de Seguridad Pública de León.
La carrera del oficial Eduardo Efraín, iniciada un mes de septiembre de 2003, hace 16 años, fue fulminada por el ataque que perpetraron en su contra un grupo de armados en los últimos minutos del viernes 24 de Mayo, en la esquina de las calles Alonso Espino y Rio Conchos.
¡Presente!
Eduardo Efraín acudió en respuesta al llamado ciudadano que denunciaba detonaciones de arma de fuego. Al final hubo tres detenidos y una arma asegurada.
Ayer domingo, cubierto el féretro con la bandera nacional, en el último pase de lista se pronunció tres veces su nombre, todos respondieron ¡presente!.
Luego sonaron las sirenas, la batería de disparos, el último adiós a un hombre que murió heroicamente.
Descanse en paz.



