
Christian «N». fue sentenciado por unanimidad por la privación de la libertad, violación y homicidio del menor Mateo «N».
El fallo del tribunal de enjuiciamiento confirmó la plena responsabilidad penal del acusado por los tres delitos cometidos contra la víctima.
Los hechos comenzaron el 4 de febrero de 2025, cuando el menor fue visto por última vez alrededor de las 2:20 de la tarde al salir de la escuela secundaria No. 39, ubicada en la colonia Las Mandarinas.
En el trayecto hacia su casa, el sentenciado lo interceptó y lo privó de la libertad.
Tras el reporte de su desaparición, se activó una Alerta Amber y comenzó una intensa búsqueda por parte de autoridades, familiares y ciudadanos.
Mediante el análisis de cámaras del C4, las autoridades lograron identificar a Christian «N», de profesión médico como el principal sospechoso y lo ubicaron en su domicilio, en la colonia Villas de Palermo.
Al momento de ser localizado para su detención, el hombre intentó quitarse la vida con un arma de fuego, provocándose heridas en la cabeza, por lo que fue hospitalizado bajo custodia policiaca.
La investigación de la Fiscalía General del Estado comprobó que Christian «N» agredió sexualmente al menor y posteriormente le quitó la vida con un arma de fuego.
«El 4 de febrero de 2025, el menor salió de su escuela en la colonia Las Mandarinas para dirigirse a su casa; sin embargo, antes de llegar fue privado de la libertad y agredido sexualmente por el hoy sentenciado, quien posteriormente le quitó la vida con un arma de fuego y trasladó el cuerpo al municipio de Lagos de Moreno, Jalisco, con el fin de ocultarlo», detalló la FGE a través de un comunicado.
El cuerpo del menor fue localizado el 7 de febrero en un terreno baldío ubicado sobre el camino de terracería conocido como Jaramillo, que conecta con la comunidad de Comanja de Corona y los límites de León y Jalisco, lugar donde fue ocultado.
El 11 de febrero, el agresor fue dado de alta del hospital y formalmente detenido por agentes de investigación.
El proceso judicial entró en etapa de juicio oral el 2 de marzo de este año.
A lo largo de casi cuatro meses, el Ministerio Público presentó tecnología forense, dictámenes científicos y la comparecencia de más de 90 testigos para probar la responsabilidad del acusado.
Ante las evidencias, los jueces desestimaron los recursos de la defensa.
Las autoridades rechazaron cualquier beneficio legal para el agresor con el objetivo de buscar la pena más alta que marca la ley.
El tribunal de enjuiciamiento programó una audiencia para el próximo 1 de julio, fecha en la que se impondrán formalmente los años de prisión para el responsable.