El mes de julio de 1976 es recordado como la fecha de la inundación en San Francisco del Rincón, una época que marcó un antes y un después en la ciudad. Por lo general, se recuerda el momento en que ocurrieron los hechos (el día 11), pero se suele pasar por alto todo lo que ocurrió después. Las secuelas de los hechos y cómo se modificó la arquitectura de la ciudad para siempre.
Sobre este tema, el cronista de la ciudad, Jesús Verdín, habló para El Heraldo de León, ya que es importante tener en cuenta que, aunque la inundación ocurrió una sola noche, los daños a la ciudad y la manera cómo reaccionaría posteriormente serían de gran importancia para la historia.
“Yo fui testigo presencial. Era un jovencito que estaba a punto de entrar a la secundaria oficial, tenía 12 años y cuando ocurre la inundación fue un evento traumático para la ciudadanía. Yo vi caer casas que se derrumbaron. En ese entonces vivía cerca del Barrio San Miguel y vi casas venirse abajo. Una nube de polvo junto con torrentes de agua eran imágenes muy complicadas”, recordó.
Explicó que una inundación de ese tamaño se ha tratado de un aspecto de la ciudad que en definitiva, no se ha dado mucho: “Se habla muy poco de lo que sucedió después. En primer lugar fueron las labores de limpieza. En solo limpiar la casa, hubo gente que tardamos de una a dos semanas. Otro gran problema del que nadie habla es la recolección de basura. El cascajo quedó acumulado, y era materialmente imposible que la administración limpiara todo con rapidez. Al ver rebasado el servicio de limpia, la gente contrataba camioncitos y llevaba la basura al relleno sanitario. Hubo casas en las que todo se perdió, colchones, electrodomésticos, todo”.
Se dice que no hay mal que por bien no venga, y así ocurrió con el municipio sombrerero. Verdín recuerda que tan horrible siniestro sacó el espíritu guerrero de San Francisco y su gente. Fue un parteaguas, pues la gente empezó a reforzar sus viviendas y a construir segundos pisos, algo inusual para la época. En los ochenta llegaría el boom de la venta de tennis, y hasta el momento el municipio no ha dejado de crecer.
