Con una centenaria historia a lo largo de la cual ha contribuido al desarrollo de los habitantes de la ciudad, el sector minero de Guanajuato enfrenta una de sus etapas más oscuras con sólo dos de ellas trabajando de manera normal y miles de mineros que se emplean en otros trabajos.

Las minas han dejado desde el año pasado de ser una de las principales fuentes de empleo e ingresos de la ciudad y ahora sólo laboran unos 1 mil mineros, cuando lo normal es que en el sector se empleen hasta 3 mil 500 personas.

Actualmente sólo laboran la mina de Bolañitos, ubicada en la comunidad del mismo nombre, en las cercanías de Cerro del Cubilete y da empleo a unos 600 mineros y la de Cata, localizada en el barrio del mismo nombre donde laboran unas 400 personas.

Las minas que están sin trabajar son: el Cubo, Peregrina, Rosa de Castilla, las Torres, Monte de San Nicolás, Rayas, Valenciana, Cebada y Guanajuatita.

Para el secretario general de la sección 142 del sindicato de Trabajadores Minero, Metalúrgicos de la República Mexicana, Juan Enrique Vargas la actual situación del sector ha generado un fuerte daño a las familias guanajuatenses, al carecer de sus tradicionales fuentes de empleo.

Recordó que las minas no sólo producen empleos para quienes laboran en su interior y en el resto de las actividades que le dan forma, sino que generan una importante economía en las zonas rurales donde se ubican.

“Hacía muchos años que no se vivía una situación así, con la mayor parte de las minas cerradas y sin que haya trabajo para la gente”, dijo.

Explicó que por ahora no hay planes o proyectos para reabrir las minas que han sido cerradas, como es el caso del Cubo, Peregrina y Rosa de Castilla que hasta 2019 fueron concesionadas a la empresa de capital canadiense, Endeavour Silver.

La empresa canadiense se retiró en diciembre del año pasado, debido a las pérdidas económicas que registraron en ese periodo y que superaron el 1 millón de dólares.

Otras minas como Rayas y Valenciana eran administradas por otra firma canadiense, Greath Panther Silver, quienes también se retiraron en los últimos meses de 2019.

Otros centros mineros como Monte de San Nicolás, Cebada y Guanajuatita fueron cerrados en años anteriores, debido a que no aportaban los beneficios que los propietarios esperaban.

“Para la gente que siempre ha trabajado en las minas, ahorita está bien difícil porque no hay donde trabajar y se van de albañiles, de peones y otros oficios, en donde no gana lo mismo”, afirmó.

De acuerdo con la Dirección de Desarrollo Económico a cargo de Daniel Gutiérrez Meave, el sector minero, junto con los servicios y el turismo representan el principal sostén laboral de la ciudad al ofrecer unos 10 mil empleos para los habitantes de la ciudad.

Cada uno aporta un promedio de 3 mil 330 empleos que sirven para que unas 10 mil familias cuenten con una fuente estable de ingresos.

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