
Lo anterior declaró el presidente ejecutivo de la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato, CICEG, Alejandro Gómez Tamez, quien enfatizó que el paulatino regreso a clases está motivando a la recuperación económica de los productores de zapato.
“Los datos de abril ya traen un repunte en el Seguro Social, creemos que tocamos fondo en marzo y de aquí ya se ve una recuperación, veo difícil que pueda darse en no menos de dos años, la actividad en las fábricas es mayor, ha caído muy bien que se prevé un regreso a clases en agosto, además de que hay muchos en pruebas piloto, ya se ve una clara mejoría en la actividad del sector, vamos en recuperación, muy lenta”.
La Cámara del Calzado y el Instituto Mexicano del Seguro Social registraron que desde el inicio de la pandemia en marzo del 2020 a marzo del 2021, el sector del calzado tuvo una pérdida de 15 mil puestos de trabajo formales (con prestaciones sociales).
Gómez Tamez aclaró que a pesar de que no cuentan con mediciones precisas sobre lo que ocurre en la informalidad, en los mercados del sector cuero-calzado, la Cámara estima que fueron más de 25 mil empleos informales los que también se perdieron.
“En el sector calzado desde que empezó la pandemia se perdieron 15 mil empleos formales únicamente en Guanajuato, consideramos que puede haber fábricas que disminuyeron su planta de trabajadores formales y creemos que ahora están en la formalidad, es lo que se comenta, pues al empresario se le complicó hacer frente a la carga fiscal y puede que esté reclutando con un esquema de informalidad”.
“Con la pandemia se perdió mucho capital humano, en otros sectores hay personas que ya no podrán regresar, en la informalidad siempre pensamos que en Guanajuato había uno y medio (1.5) empleos formales por cada informal, entonces atendiendo a esa regla de tres, creemos que en el sector informal se perdieron unos 22 a 25 mil empleos informales, aparte de los 15 mil formales”.
Sobre la contingencia sanitaria, señaló que se tuvo un incremento de precios muy moderado, pero «en promedio el calzado vendido por las fábricas en comparativo del primer trimestre del año con respecto al 2020 aumentó 5%, mientras que los incrementos de los insumos de producción andan en niveles del 20 o un porcentaje mayor, esto merma la rentabilidad de los negocios, hubo incrementos importantes pero se desvanecieron, parece ser que los comercializadores no están aceptando alzas significativas».
Concluyó que los fabricantes absorben las pérdidas debido a que los consumidores no están comprando, “se dificultan las posibilidades de invertir, modernizar el negocio”.