
Así lo compartió Lucia Alejandra Herrera Lozano, directora de la Cámara de la Industria del Calzado, Ciceg y la Cámara Nacional del Calzado, Canaical.
“Luego de 2019 y tras la caída que tuvimos en 2020 por la pandemia, vimos el crecimiento y el repunte que hubo en 2021 y ya para 2022, se percibió un poquito más de estabilidad, sin embargo, a partir del cuarto trimestre de 2022, la tendencia se ha presentado un poco a la baja”, destacó.
Mencionó que las fábricas cerraron, en un corte al mes de septiembre, con 68% de capacidad instalada en promedio en las plantas.
“Esto es a nivel nacional. Si comparamos antes de la pandemia los años 2018 y 2019, esta capacidad estaba arriba del 70% y en 2022, se visualizaba un crecimiento aunque empezó una caída constante, durante varios meses. El sistema no está estable; se tenían repuntes en ciertos meses de producción y luego se volvía a bajar”, destacó,
Dijo que esta desaceleración es provocada, además de por las situaciones de la región, por la influencia globalizada de factores como crisis, guerras, etc.