La calle Valverde y Téllez se ha transformado en una vialidad de alto riesgo debido al contra-flujo de “orugas” que comparten vialidad con vehículos particulares.
Sus cruceros son conflictivos para los conductores de vehículos debido a la estrechez de los carriles y el alto flujo automotriz.
Ayer, vecinos de la calle Silao reportaron la necesidad de ofrecer cruces seguros para los peatones y vigilar el paso de vehículos.
Recordaron que, tras la apertura de la segunda etapa del SIT la calle Valverde sacrificó sus árboles que la caracterizaron por años para dar paso a un corredor de paraderos del transporte, así como al paso de camiones.
Hoy luce desolada, sin áreas jardinadas y sus dos carriles son para flujo y contra flujo vehicular.
Aceptan los vecinos que sí hay semáforos, pero no tienen sincronía de tiempos y provoca que “la oruga” se queda atravesada en el crucero al no tener otra opción que esperar a que avancen los vehículos de adelante.
La calle “Valverde”, como se conoce popularmente, representó “la entrada” a la ciudad de León para los viajeros provenientes de Lagos de Moreno.
Hoy día se encuentra dentro de la mancha urbana y soporta la carga vehicular propia de la dimensión de la ciudad.
Tiene cruceros en las calles como Abasolo, Silao, Romita y Salvatierra que han sido escenarios de accidentes debido al confuso, así como de incidentes frecuentes entre conductores.
Para la gente de a pie resulta todo un riesgo el cruce, a pesar de que en la zona de los paraderos del Sistema Integrado del Transporte hay paso semaforizado.
“Que se atienda, desde hace tiempo hemos avisado a la autoridad municipal pero nada ha hecho, nomás que vengan a ver en horario del medio día para que vean cómo se pone esto”, señaló el vecino de la calle Silao.
En cuanto al tema del arbolado, pidieron un plan para regenerar la zona y recuperar aquellos árboles que durante más de un siglo caracterizaron a la vialidad.
