
Junto con miles de habitantes de la ciudad y visitantes, la Gobernadora del Estado, Libia Denisse García participó en la celebración del tradicional Día de las Flores, donde acompañada por su esposo, Juan Carlos Montesino repartió flores, nieves y aguas.
La tradicional fiesta que conjunta elementos culturales, religiosos y religiosos convocó mujeres y hombres de todas las edades en las calles de la zona centro y el Jardín Unión, donde la mandataria inició el recorrido y comenzó a regalar flores.
Las personas a notar su presencia comenzaron a acercarse y al grito de: “Gobernadora” Gobernadora” le mostraron su cariño y le pidieron tomarse la foto del recuerdo, a lo que amablemente, ella accedió.
La Gobernadora se mezcló entre la gente y también obsequió sonrisas e invitaba a las personas a acercarse a las escalinatas del Teatro Juárez para regalarles una nieve o un vaso con agua de sabor, luego de recorrer largas filas.
Este festejo que se conjunta con el Viernes de Dolores ha sido desde hace algún tiempo, la fiesta que los guanajuatenses esperan y en la que participan con un evidente fervor, que demuestra la importancia, que al paso de los años ha adquirido.
Durante su recorrido, la mandataria fue testigo de la importancia de esta festividad, que año con año reúne a miles de personas, que se aglomeran en los estrechos espacios de las calles del principal cuadro de la ciudad para cumplir y asistir.
Luego de repartir flores y atender las peticiones de mujeres y todo tipo de personas, la Gobernadora se acercó hasta las escalinatas del Teatro Juárez, donde se instalaron las garrafas para repartir nieves y aguas de sabores.
Cientos de genes hicieron fila para pasar a recoger su nieve y el agua con las que se refrescaban del calor, que poco a poco comenzó a dejarse sentir en las calles de la ciudad, donde se realiza el Día de las Flores.
Mientras, las autoridades cumplían con las formalidades que la tradición obliga, miles de personas comenzaron a recorrer las calles como Plaza de la Paz, Sopeña y González Obregón para adquirir algún recuerdo y vistosas artesanías que llevaron a sus hogares.




