A diario, y por diferentes puntos de la ciudad, se genera un caos vial y hasta cuellos de botella en la circulación vehicular en bulevares, cruceros, glorietas y escasas arterias.
Los hechos acontecen sobre todo durante horarios llamados “pico”, de entradas y salidas de escolares a instalaciones o planteles, y trabajadores a instituciones y comercios.
A lo anterior se suma la ausencia de agentes de vialidad y tránsito que agilicen la circulación y orienten a los automovilistas hacia vías alternas, pues ni señalética se observan por las diversas áreas congestionadas que se vuelven conflictivas por el paso de los automovilistas desesperados.
El paso de vehículos se vuelve prácticamente a vuelta de rueda, sobre todo en las zonas de acceso y salida del centro al sur de la ciudad, como en la calle Subterránea Hidalgo, Conjunto Administrativo Pozuelos, Paseo de la Presa, Euquerio Guerrero, Yerbabuena, Marfil, El Laurel, Pueblito de Rocha, Noria Alta, Los Pastitos, Cata y San Javier.
