
Debido al exceso de ruido y no cumplir de manera adecuada con las medidas sanitarias que implica el cambio de rojo a naranja en el Semáforo Epidemiológico, vecinos de bares y cantinas, ubicados en la zona centro pidieron mejorar la supervisión a autoridades municipales.
En calles como Sangre de Cristo, Campanero, Sopeña, Cantarranas, entre otras de la zona centro, los vecinos han señalado que la mayor parte de los bares no cumplen con las medidas adoptadas con motivo de la pandemia del Covid-19, aparte de cometer faltas al reglamento.
Carolina Hernández, vecina de Sangre de Cristo reportó en su cuenta en redes sociales, el caso del establecimiento conocido como “Bar Fly” el cual se ubica en la entrada a la calle de Sangre de Cristo y que todos los días por las noches genera mucho ruido.
“Todos los días por las noches es un ruido ensordecedor con la música que ponen en el lugar hasta altas horas de la noche. No respetan los horarios y cierran más tarde de las 12:00 de la noche”, dijo en su cuenta.
Junto con otros vecinos de otras zonas del centro histórico de la ciudad consideraron que es necesario que autoridades municipales mejoren la supervisión y vigilancia en estos lugares, especialmente por las noches y los fines de semana.
Los habitantes de estas demarcaciones tienen inquietudes por la cantidad de personas que ingresan a estos lugares, debido a que no se revisa que no se permita el ingreso a menores.
“Hay muchos bares que hacen mucho ruido y no se ve que alguien de fiscalización venga y los revise. Todos los días cierran más tarde de sus horarios, pero los fines de semana el ruido es tan fuerte que hasta despierta a muchos vecinos” afirmó José Luis Loera, vecino del Campanero.
Con el cambio del Semáforo Epidemiológico de rojo a naranja que desde hace ya tres semanas determinaron autoridades estatales de Salud, estos establecimientos han aumentado su capacidad al poder trabajar al 50 por ciento de su aforo.
Sin embargo, los habitantes de estas zonas consideraron que esa decisión no es respetada por los empleados y administradores de los negocios, al señalar que los clientes ocupan hasta balcones y otros espacios adicionales.
“Nosotros no hemos visto que revisen cuanta gente entre y cuanta sale, pero lo peor es el ruido que hacen ya cuando pasa de las 11:00 de la noche, todas las calles de estar parte de la ciudad hasta parece que están de fiesta” aseguró Armando Meza, habitante de Cantarranas.
Los vecinos hicieron un llamado a autoridades municipales para revisar el funcionamiento de estos lugares y verificar cumplan con las medidas preventivas del Covid-19, pues debido a la cantidad de personas que reúnen, se pueden convertir en una zona de contagio del virus.